Hace ya muchos, muchos años, allá por 1809 nació Louis Braille, gracias al cual los ciegos pueden leer y escribir. Para celebrarlo, uno de los logos de
google más originales que he visto:

Eso sí, sólo podremos disfrutarlo el porcentaje
vidente de la población, lo cual me resulta ciertamente contradictorio.
En otro orden de cosas, anoche
Luiyo me
engañó para ir a ver la última del Sr.Jackson:
King Kong. Iba con malas expectativas, que se vieron confirmadas. Una película que entretiene pero que no me aportó absolutamente nada. Muy buenos efectos especiales, muy buenos dinosaurios, pero sin base sobre la que asentarse, muy vendible en el cine de los años 30 que intenta en parte reflejar, pero muy poco en el actual (o al menos, en el actual que me gusta, vaya), donde empiezo por (ojo, ¡
spoilers!) no creerme cosas como el ecosistema que hay en la isla, o por pedir que me expliquen como montan al mono en el barco chatarra ese que llevan (fijo que supera la carga máxima), o cómo no mueren todos aplastados debajo de las enormes patas de los dinosaurios.
Además, vi
King Kong hace años ya, y no recordaba el final. Lo que sí tenía más fresco eran los capítulos de
Los Simpsons en los que se hace alusión a la película; por una parte, en
La casa del terror III y por otra cuando el sr. Burns captura al monstruo del lago Ness y lo lleva a Springfield. El caso es que en la nube mental que yo tenía, pensaba que repatriaban al bicho a su isla, como hacen con
Nessie en
Los Simpsons. Así que algo bueno tuvo la película: me sorprendió un poco el final ;)
Eso sí, de duración exagerada: 3 horas, aderezadas con 20 minutos de anuncios al principio, se hiceron casi insoportables, y estuve a punto de quedarme dormida varias veces... Le puse un 6/10 en
FilmAffinity, donde también me sorprendió que la peli original estuviera peor valorada (7/10) que el remake jacksoniano (8/10).
Ando medio enganchada a
Perdidos, puesto que
Luiyo quiere ver la segunda temporada, y yo aún no me había visto la primera. Conclusión: 12 capítulos vistos en 3 días, en uno de los cuales, además, tuve que ver el
coñazo jacksoniano. 5 capítulos el domingo, 5 el lunes, 2 ayer martes. Trabajando unas 9h/diarias, más ir y venir al curro, os podéis imaginar el sueño que tengo hoy. El caso es que me está gustando... moderadamente. No me está apasionando, pero es entretenida; mi opinión es que de alguna manera consiguieron meter a 50 esquizofrénicos en un avión, sentarlos a todos juntos en el sitio que no iba a estallar, e introducirlos en un parque temático demencial, a la espera de que hicieran cositas al más puro estilo Gran Hermano. Se les olvidó meter a algún ingeniero para que la situación fuera aún más desquiciante, pero bueno.
Aún así, se está poniendo algo interesante. Menos mal que tengo los capítulos en DVD, porque las telenovelas vistas en TV nunca las he conseguido seguir, siempre me despisto, o se me olvida, o lo que sea. Por esa razón, mis series favoritas son las de tipo
CSI o
Friends, con un hilo común, pero con historias que quedan cerradas en un sólo capítulo o como mucho en dos, si es doble. Ya veremos si me termina de enganchar o si termino aburriéndome de verles hacer cosas ciertamente absurdas en una isla con fantasmas en mitad del Pacífico. Por cierto, que quizá es la isla de King Kong 70 años después, y los ruidos esos extraños son los dinos terminando de extinguirse, o copulando para no hacerlo. Quién sabe. Y qué absurdo, soy consciente.
Un breve apunte más. Últimamente escucho de manera casi exclusiva a
Joaquín Sabina. Intenté ir al concierto de Madrid, pero fue imposible: entradas agotadas en el mismo día de su puesta a la venta. Estoy esperando fechas de próximos conciertos, pero los que acaban de anunciar me vienen mal: todos entre semana menos el del 20 de enero, en Orense, que obviamente también me viene mal por eso de la distancia. En fin, esperemos que el alcalde de Ciudad Real, o de Daimiel en su defecto, tenga a bien este año contratar a Sabina para que actúe allí, y pueda coger entradas :) De propina, una cancioncilla de la que me llevo acordando todo el día:
Y si amanece por fin, de J. Sabina.
Y si amanece por fin y el sol incendia el capó de los coches,
baja las persianas,
de ti depende, y de mí, que entre los dos siga siendo ayer noche,
hoy por la mañana.
Olvídate del reloj nadie se ha muerto por ir sin dormir una vez al currelo
porqué comerse un marrón cuando la vida se luce poniendo ante ti un caramelo.
Anda deja que te desabroche un botón,
que se come con piel la manzana prohibida.
y tal vez no tengamos más noches,
y tal vez no seas tú, y tal vez no seas tú, la mujer de mi vida.
El tiempo es un microbús que sólo cruza una vez esta breve y absurda comedia
y yo no soy Mickey Rourke ni tú Kim Basinguer ni tengo nueve semanas y media.
La buena reputación es conveniente dejarla caer a los pies de la cama
hoy tienes una ocasión de demostrar que eres una mujer además de una dama.
(Estribillo)
Olvídate del reloj nadie se ha muerto por ir sin dormir una vez al currelo
porqué comerse un marrón cuando la vida se luce poniendo ante ti un caramelo.
(Estribillo)