Hace muchos, muchos años se pusieron de moda los blogs.
El primero que monté, en el año 2001, se llamaba "Diario de un año de Erasmus en Aachen (Alemania)" y quedó en nada porque cuando llegué a Aachen no tenía conexión a Internet más que en algún cibercafé. El experimento duró 9 entradas, todas ellas escritas desde Ciudad Real... Era algo complicadísimo, porque blogger no ofrecía servicio de hosting, y éste estaba en ¿eresmas? ¿yahoo? Algo así...
A mi vuelta del Erasmus, que duró el doble de lo que decía el título de ese blog, monté este Tagebuch (diario, en alemán) en un alarde de originalidad para su nomenclatura. La dirección elegida "claine niniel" es una adaptación fonética del adjetivo alemán kleine (pequeña, mini) unido al pseudónimo que uso en la Sociedad Tolkien Española.
En los primeros años tuvo una actividad frenética gracias a test absurdos, entradas cortas, reseñas de libros, etc. Entre 2009 y 2011 estuvo a punto de morir, coincidiendo precisamente con una de las épocas más complicadas de mi vida. A partir de 2012, sin embargo, ha resucitado gracias a las crónicas de los viajes que voy haciendo, mezclado con algún post de política, fundamentalmente. Los comentarios cortos, los análisis rápidos, se han quedado fundamentalmente para Twitter y para Facebook.
Este blog permanecerá en la red porque me apetece tenerlo como recordatorio de cómo era y cómo soy (mientras Google no elimine este servicio). Lo cuido poco para el cariño que le tengo, la verdad. Hay muchos enlaces rotos a fotos, a webs que ya no existen. Quizá un día tenga el tiempo necesario para intentar arreglarlo. O quizá se quede así, como testimonio de lo efímera que es la web.
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