[SPOILER] ¡¡Estamos en Santiago de Compostela!! [/SPOILER]
A las 6 ya estaba con el ojo abierto. Consecuencia de acostarse a las 22, claro. Eso sí, esta noche ha sido la mejor que hemos dormido los dos, ya no sé si por agotamiento, por literas nuevas o por qué.
Evidentemente, los señoritos no se han levantado a las 7. Ni a las 8, cuando hemos salido. Nos ha dado tiempo a ver mejor el súper camión: 3 ejes que transporta más de 6 caballos. Un despliegue, pero al menos ayer no dieron mucho el coñazo.
La etapa era fácil, en teoría. El alberguero, muy gallego él, nos ha dicho que era fundamentalmente llano con excepción de la cuesta del aeropuerto, que mejor la subiéramos por la carretera.
Ok, nunca le hagáis caso a un gallego. Confiamos en el cura (mal) y ahora en este señor (también mal). Les llevaba yo a Ciudad Real a que aprendiesen lo que es un terreno llano. Bajar al valle - Subir al valle - Bajar al valle - Y ASÍ TODO. Creo que los gallegos son, sin duda, parientes de Azhural.
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| Parecía que llegábamos, pero ¡no! |
Realmente los primeros 15 km han sido fáciles. Hemos llegado a Amonal bastante frescos y hemos decidido empezar con el plan hobbit y hacer un segundo desayuno de café con bollos porque VENTANA ANABÓLICA. Y a subir la cuesta del aeropuerto. La sensación de "hostia, se abre un carril para vehículos lentos y no vemos el final" es indescriptible. Pero la hemos subido entera en bici. Un camionero, muy majo, nos ha dado las luces y nos ha animado a seguir. Al resto de conductores yo les quitaba el carnet de conducir directamente: en un sitio donde nos hemos confundido ha estado a punto de golpearme el retrovisor de un coche que ha ignorado completamente las señales de "Camino de Santiago" y se ha incorporado a una vía de servicio a toda leche.
En fin, que hemos llegado al final de la cuesta y nos las prometíamos muy felices: ¡¡un cartel que ponía Santiago!! Pues no. Nos quedaban aún casi 10km de cuestas.
Pero vamos, lo habitual, con el plus del cansancio que ya llevábamos encima y la desesperación de que Santiago no terminaba de aparecer. Esto es culpa de la arruga que es Galicia: no hay horizonte. A eso se sumaba que el mono borracho había dejado de poner mojones y no teníamos ni idea de por dónde íbamos: estábamos en el PK 32.5 así que el 0 debía ser la Catedral... Pues no. Hemos pasado el km 32 y aquello seguía siendo campo. Al final hemos hecho casi 37km. Como para planificar yendo justitos...
La entrada a Santiago ha sido terrible: calles empedradas y coches y prohibición de circular a las bicis. Nos desviaban y luego desaparecían las señales. Colegas, que vivís de esto, lo mínimo es tenerlo bien montado
[Crónica interrumpida porque nos han traído una bandeja de berberechos frescos al vapor que levanta a un muerto]
Lo dicho, que la entrada a Santiago un poco complicada para bicis. Además, las chicas con las que teníamos una reserva en AirBnB no contestaban a los emails, los whatsapps, el teléfono. Un lío porque hemos llegado a Santiago cansados, hartos de bicis y con ganas de ducharnos. Hemos terminado llamando a AirBnB para que lo solucionaran y hemos esperado haciendo cola, ¡mucha!, para que nos dieran la Compostela.
| ¡Santiago! Las bicis, nosotros, la plaza del Obradoiro y la catedral, in restauro. |
Tras más de una hora, nos han dado el papel. A Adri, el oficial católico; a mí, el otro, una especie de certificado de "gracias por venir. ¿Por qué? Porque así teníamos los dos y no hubiera tenido sentido que las hubiésemos pedido al contrario. Cosa curiosa: en los papeles ponen los nombres en latín, así que Adri es "Hadrianum" y yo soy "Martha Aeliam". Unas risas.
Puntuales, los de AirBnB nos han llamado a las 3 para confirmar que las chicas estaban ilocalizables y que se cancelaba la reserva... Ya casi lo preferíamos, qué pereza ir de mal rollo a ningún sitio. Hemos buscado un hotel a bien precio y ¡por fin! hemos podido dejar las p€-+€ bicicletas y ducharnos.
Siguiente problema: hoy tocaba colada y mis únicos pantalones de descanso tenían una estupenda mancha de mejillones en escabeche desde hacía 2 días... Así que ducha y bajar a zara, comprar unos vaqueros, subir, cambiarse, ir a la colada, MORIR. Pero no, en medio hemos ido a comprar una sudadera para Adri, que Santiago amenaza lluvia. Igual nos hemos pasado con nuestra política de poca carga pero os aseguro que lo hemos agradecido en las cuestas.
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| Ya sabéis quién comía más berberechos... |
No hemos hecho ni media visita turística: no abrazar al muñeco, ni dar capones a no sé quien, ni misa. Pero tras pedir consejo a una amiga, hemos cenado en la tasca más de izquierdas de Santiago (¿podría ser de otra manera?) unas raciones estupendas regadas, cómo no, con albariño. Un paseo por el centro y un helado después, ya estamos en el hotel, muertos de sueño.
Mañana no madrugamos: ESTAMOS YA EN SANTIAGO. Aún con algunos momentos duros, ha sido una gran experiencia. Igual sin una ola de calor en Galicia hubiera sido más sencillo, no digo que no. O con mejores bicis: no hemos visto ninguna bici de la categoría de las nuestras; todas eran semiprofesionales, con piñones de una cuarta de diámetro... Los nuestros parecían de juguete a su lado.
Mañana las crónicas siguen, con otro tono y otras aventuras. Más relajado y, espero, mejor comido: nos vamos unos días a las Rías Bajas.
Llegará el momento de sacar conclusiones del viaje y contarlas, pero no será hoy: estoy demasiado cansada...
* No os lo he contado pero TOALLAS DE FELPA <3
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| Etapa 6 |
- Hemos comido: Empanada gallega comprada frente al hotel.
- Hemos cenado: En la taberna O Xa Chegou, 15€/p.
- Hemos dormido: Hotel Lux Santiago, 66€/hab. doble.


