No recordaba nada de Koblenz. Así que me ha sorprendido una ciudad pequeñita pero con un centro histórico muy bonito. Calles peatonales, edificios antiguos... y la joya de la corona, la zona de los dos ríos.
Según unos esquemas para turistas, hay construidos unos diques tanto para ganarle un poco de terreno al río como para evitar inundaciones. Y es que resulta muy impresionante ver cómo dos rios tan anchos confluyen. Justo en el saliente hay una estatua, reconstruida a finales del siglo XX porque fue destruida en la II Guerra Mundial, con los escudos de los distintos Länder, y a la que se puede subir, a modo de mirador.
A esas alturas, y tras casi 3 horas andando por Koblenz, estábamos un poco helados y nos hemos parado a tomar un café... era la 1 y había alemanes terminando de comer, claro. Le he tenido que explicar a la camarera que sólo queríamos tomar un café, que lo de comer todavía no. La verdad es que no sé si ha sido contraproducente: hemos entrado en calor, pero la salida a la calle ha supuesto un golpe de frío estupendo. Tanto, que hemos terminado de ver la ciudad y nos hemos metido en un súper, que Álex quería comprar un encargo y los dos, volver a entrar en calor.
De hecho, ya hemos comido allí... es que hemos vuelto a encontrarnos un "all you can eat" de sushi y claro...
Y ya, al coche. Después de pasar por el Saturn a comprar el cable que llevábamos deseando todas las vacaciones: el que permite poner la música del móvil por los altavoces del coche. Y es que las emisoras son para dedicarles un capítulo entero, que no hay una buena. Y sí, sólo nos quedaba la vuelta a Charleroi, pero eran más de 200km y había que sobrellevarlos.
Álex ha sugerido pararnos a tomar un café en Aachen. Y no le he dicho que no. Eso sí, él se ha dormido en el coche y yo he aprovechado para hacer pruebas. Cosas como que a 180 el coche consume como el doble que a 140. O que el coche automático _tiene marchas_. Vamos, que eso ya lo sabíamos, lo novedoso es que en una posición lateral de la palanca de cambios, puedo modificarlas.
En Aachen, y para irnos aclimatando, hemos terminado sin saberlo a priori en un bar español llamado "Besitos" (tela marinera), donde sólo ponían música española. De hecho, estaba sonando Mecano... Y ya para Bélgica, que yo quería comprar Printen pero estaba todo cerrado :(
Hemos llegado medio bien al hotel del aeropuerto, no sin antes perdernos por un polígono industrial lleno, éste sí, de puticlubs. Estos belgas francófonos, que ya son más mediterráneos y se nota en las costumbres. No nos hemos parado en ninguno, que era tarde y estábamos cansados, pero los había tan sugerentes como "La Chine Imperiale". Y aquí estamos, en un Ibis Budget en el aeropuerto, con el despertador puesto a las 6.30 de la mañana y habiendo vuelto a pagar la gasolina a precio de oro: 1,465€
Mañana, Ryanair y a España. Se acabó el Road Trip.
- Hemos comido en: un japonés, en Koblenz,
- Hemos cenado en: comida de gasolinera :(
- Hemos dormido en: Ibis Budget Charleroi Airport, Charleroi.
