Mostrando entradas con la etiqueta crítica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crítica. Mostrar todas las entradas

11 junio, 2008

Que venga el Estado a arreglarme la vida

Que sí, que yo también quiero eso. Quiero libre comercio, pero sólo cuando me interesa. Quiero ser liberal, pagar menos impuestos, cotizar lo mínimo a la seguridad social y poder comprarme un mercedes cada 4 años, como mucho. Eso sí, cuando las cosas vayan mal dadas, espero que el Estado esté ahí para solucionarme la vida. Y, entonces, me olvido de mi liberalismo económico, y me acerco a cierto modo de comunismo: que todos paguen para mantenerme a mí.

Pues no, las cosas no funcionan así. Si queremos libre mercado, tenemos libre mercado. Si tu negocio particular va mal, tendrás que pensar qué hacer para que vaya bien. Tendrás que cobrar más a quien te contrata. U optimizar costes. Me da igual, en serio. Es tu negocio, no mi problema.

Cuanta más cosas leo del paro de los transportistas, más me enfado. Lo que nos vendían como una huelga de trabajadores, se va desdibujando hasta convertirse en una protesta empresarial por la subida de los carburantes. Una protesta empresarial que pide lo inconcebible: que el estado garantice las ganancias de un sector del mundo laboral que no está intervenido y se rige por el libre mercado.

Todos los hipotecados deberían ir a la huelga. En serio. Que el estado les solucione la subida del euribor. Y la de los alimentos. Y la del gasóleo, que la estamos sufriendo todos, no sólo un sector de la población. Eso sí, que luego no vengan a cobrarnos el IRPF, ¡menuda desfachatez!

Actualización: no sé muy bien dónde he encontrado este video... pero viene como anillo al dedo.

08 abril, 2008

Forges, 8 de abril de 2008

20080408 Forges


Como tantas otras veces, Forges en su tira de hoy de El País da en el clavo... sinceramente, yo espero que no se dé ningún tipo de ayuda, subvención o similar por parte del gobierno a ninguna de las empresas promotoras que están acusando ahora mismo la crisis inmobiliaria. Si en estos últimos años no han sido capaces de capitalizar la empresa, de diversificar el negocio, o de, simplemente, pensar en las vacas flacas, allá ellos. Ahora no puede venir el gobierno a salvarles el culo.

Y, ojo, que estoy hablando de las empresas, no de sus trabajadores. Ellos tendrán que acogerse al paro, obviamente, cobrando, eso sí, en función de los ingresos que han estado declarando a la Agencia Tributaria estos años...

10 agosto, 2007

Maus, de Art Spiegelman

maus Acabo de terminar de leerme esta novela gráfica sobre el holocausto nazi, que tiene la originalidad de ser protagonizada por animales antropomórficos. Me habían hablado muy bien de ella, y ya hacía tiempo que tenía ganas de leerla. El escrito, Art Spiegelman, relata la historia de su padre Vladek y su madre Anja, judíos polacos que sobrevivieron a Auschwitz.

Quizá por esa buena crítica con la que me he enfrentado al libro, la verdad es que me ha decepcionado. No pasa de ser una historia normal del holocausto, como hay tantas ya, tanto en novelas convencionales como en películas. Ojo, no le quito mérito a la historia, sólo digo que la originalidad con la que yo contaba (basada en gran parte en la caracterización con animales) no la he encontrado.

Por otra parte, me queda ese regusto amargo que tengo siempre que leo historias de judíos en el Holocausto contadas por ellos mismos. Es una sensación de desprecio al resto de los muertos en el Holocausto, como si sólo fuera importante la parte de antisemitismo que se vivió en la época, y no todo lo demás. Leyendo, uno se da cuenta de que aparte de judíos, también murieron muchos eslavos, gitanos, homosexuales, opositores políticos, etc. Esa falta de representatividad que hay siempre en las historias del holocausto la noto también en Maus.

Evidentemente, el sr. Spiegelman no trata de ser imparcial. Es la historia de su padre, y la historia de los judíos, pero la ambientación es lo que me falla. Además, el tratamiento sesgado que se le da a la caracterización en animales creo que cojea, de nuevo, de falta de coherencia: no hay un criterio homogéno en dicha clasificación. Por un lado están los judíos, caracterizados de ratones. Por otro lado están los demás, caracterizados en función de su nacionalidad: los alemanes son gatos, los polacos son cerdos (cosa que me llama poderosamente la atención, aunque quizá el cerdo no tenga para él connotaciones negativas), los franceses son ranas, los yanquis son perros, etc. Por tanto, se muestra una visión muy judía, pero que a mí no me convence, de la sociedad. Y a pesar de que de un sólo vistazo puedo saber con quién está hablando, me falta contar con esa información por parte de los judíos, incluso de los otros prisioneros. Es decir, este judío ¿es alemán? ¿es polaco? Y este prisionero francés, ¿por qué está en el campo? ¿es homosexual? ¿es prisionero político?

Recomendable de leer, pero sin más. Me ha decepcionado.

30 abril, 2007

100 cosas que hay que ver

Vía Diario del Viajero, me encuentro con esta interesante recopilación de sitios que hay que visitar antes de morir.

Puesto que me faltan por ver todas las cosas que estén fuera de Europa, me limitaré a dar mi opinión sobre los monumentos que se citan de esta: resulta muy limitado. Se centra, básicamente, en Italia, destacando después Francia, España y Reino Unido, y obviando prácticamente al resto de los países europeos. ¿Por qué? Pues no lo entiendo, sinceramente. No puedo menos que reconocer que Italia es el paradigma del país-museo, y que tiene cosas bellísimas, pero lo que también es cierto que cosas como la Catedral de Colonia, por ejemplo, tienen mucho que decir en una clasificación así.

Observándolo un pelín más atentamente, veo que también se centra mucho en los Estados Unidos, dejando sin apenas significado los monumentos de Latinoamérica o Canadá; además, todo lo que destacan en el resto de apartados son monumentos de antes de los siglos XIX o XX [excepto la ópera de Sydney], menos en Estados Unidos, claro. ¿Debe ser que por aquí no tenemos obras actuales con valor monumental? Porque a mí se me ocurren unas cuantas... ¿o simplemente es por destacar algo de EEUU y que no se quedaran en nada, en una web claramente estadounidense. Y eso por no hablar de la alarmante falta de monumentos que viven en África según estos señores...

En fin, que muy curioso, pero hay que cogerlo con alfileres ;)

18 abril, 2007

Nuevo plano del Metro de Madrid

Recién llegada de Amsterdam, me encuentro con una sorpresa en el blog de Rinzewind: el diseño del actual plano del Metro de Madrid, con una trayectoria de muchos lustros, va a ser sustituido por un nuevo diseño, con aspiraciones de modernidad, que sin embargo, recuerda poderosamente a los planos de metro de otras ciudades europeas como Londres o Berlín. Lejos de alimentar la polémica de lo amigo que es el diseñador del nuevo plano de la todavía presidenta Esperanza Aguirre, o de los fastuosos 95.000€ que ha costado el proyecto, no puedo menos que intentar analizar los pros y los contras del plano desde un punto de vista de análisis del territorio.

Una de las indiscutibles virtudes que tiene el actual plano de metro es que permite una comprensión del territorio. Es decir, mirando el plano, una persona que conozca Madrid puede orientarse, saber que de Cuatro Caminos a Plaza de Castilla las distinas paradas están en Bravo Murillo, o que de Sol a Ventas por la línea 2 y de Ventas a Canillejas por la 5 todas pertenecen a la calle Alcalá. Visualmente es factible ver una aproximación a cómo dichas calles son en la realidad. Como muestra, una comparación del plano de la calle Alcalá que sale en Google Maps, y las dos representaciones de ese mismo trayecto:
metro-ahora-calle-alcala
La calle Alcalá en el actual plano del metro.

plano-calle-alcala
La calle Alcalá, según el callejero de Google Maps.

metro-nuevo-calle-alcala
La calle Alcalá en el plano del metro propuesto por la CAM.


Sin que el actual plano de metro sea una representación exacta de la realidad, sí que la esquematiza de una forma coherente, y práctica para el usuario. La frase no entiendo los planos que pronuncia mucha gente ante la imposibilidad de orientarse frente al papel, se debe en muchos casos más a un fallo de la simbología utilizada que a un gran problema de comprensión espacial en la sociedad.

Por tanto, es básico que el plano del metro sea usable por el usuario. Con esto me refiero, sobretodo, a que una persona que quiera saber, por ejemplo, cómo ir al aeropuerto desde Tribunal pueda hallar el camino más corto por simple intuición. Esto, que lo consigue el plano actual, es imposible de saber con certeza en el nuevo plano. La utilización de sólo líneas horizontales y verticales para la representación de unas líneas de metro que en casi ningún caso siguen esas direcciones es un grave fallo de concepto: lo primero que se debe saber cuando se diseña un plano es que debe representar una realidad. Un plano no es un cuadro de un museo que puede tener detrás una intencionalidad propia.

Lo fundamental de cualquier plano es que debe resultar útil, comprensible y lo más sencillo posible. Lamentablemente, el plano propuesto no cumple ninguna de estas condiciones, a saber:
  • No es útil, porque es necesaria información adicional para poder utilizarlo de manera óptima.
  • No es comprensible, puesto que no representa una realidad.
  • Y no es en absoluto sencillo de leer.


Aparte de la representación de una realidad, otro de los puntos con los que estoy totalmente en desacuerdo en el nuevo plano es en la jerarquización de las estaciones de Metro. Es curioso, pero ¿realmente alguien cree que Guzmán el Bueno o Pacífico es más relevante que Atocha Renfe? Por lo que parece, quienes han diseñado el plano opinan que sí:
atocha-pacifico-nuevo vs. atocha-pacifico-ahora


Resumiendo, la propuesta de nuevo plano de metro supone un retroceso muy importante en la usabilidad del transporte público, muy en línea con la política del gobierno de Aguirre de aplastar todo lo público, ya sea sanidad, educación, transporte, o lo que se le pase por delante.

12 abril, 2007

Los de kellifinder contratacan

No contentos con haber hecho que la mayor parte de la juventud española les aborreciera con su campaña la culpa de no encontrar piso es tuya, que no te mueves, los chicos de Shackleton contraatacan con una nueva y nada sutil publicidad bajo el lema encubierto de: puesto que la juventud española sigue siendo igual de gilipollas que cuando les comprábamos un piso, aprovechémonos, y el Consejo de Juventud les ha pagado por sacar a la luz a la verruga Warren. Ojo al lema:

OJO CON WARREN LA VERRUGA. Una leyenda urbana dice que si no te implicas en cuestiones sociales te puede salir.

Ilustrada con imágenes tan inspiradoras y propulsoras de ir a implicarte socialmente como esta:

Yo es que ya he llegado a un punto en que no sé si cabrearme porque me traten como a una gilipollas o cabrearme porque de dinero público se pague a unos gilipollas o cabrearme porque haya alguien tan gilipollas en la Administración como para pagar por una campaña así. Y eso por no recordar a kelifinder o a Referendum Plus.

En cualquier caso, empiezo a pensar que o yo no ando especialmente encaminada en la onda juvenil española, o que los directivos del Consejo de Juventud Española están ya tan politizados, tan aborregados, que en breve van a empezar una campaña a favor de la aprobación de la Ley de Impulso a la Sociedad de la Información. ¿Sacarán una verruga warren con la cara de Ramoncín? Porque eso sí que acojonaría...

22 marzo, 2007

La deformación del problema de la vivienda

Acabo de leer en El País una entrevista que me ha cabreado, y que me ha vuelto a demostrar lo tergiversados que pueden ser los hechos, visto desde ciertos puntos de vista. La entrevista en cuestión es a Fernando Martín, presidente de Fadesa. El País la titula del siguiente modo:

Estoy a favor de los minipisos porque hay que hacer viviendas que se puedan pagar

Curiosa afirmación. A mí me daría vergüenza afirmar eso, pero imagino que él lo hace desde la impunidad que le da el dinero. Sé lo que cuesta construir un piso, o, mejor, lo que cuesta un m2 de piso. En función de las calidades, el m2 está en torno a los 500-700€. A esto habría que sumarle el precio del suelo, evidentemente. No sé a cuánto está el m2 de suelo en la Comunidad de Madrid, pero lo que tengo claro es que derogaría todas las Leyes del Suelo del país, que son las que finalmente contribuyen en gran medida al encarecimiento de los pisos, a la especulación, y a la situación vergonzosa que se vive en este país. Pero ya hablaré sobre la Ley del Suelo en otro post.

Volviendo a la entrevista, el sr. Martín se atreve a presentarnos la ley de la oferta y la demanda como si fuera un ente aislado, que no se viera influido por otros condicionantes sociales, económicos o laborales; esto es, la gente demanda pisos pequeños, ergo tenemos que ofertar pisos pequeños. Qué falacia tan grade.

Asumo que el sr. Martín no es tonto. Si ha llegado a donde está habrá sido en parte por una buena estrategia que denota inteligencia, y en parte por una falta de escrúpulos que denotan frases como la siguiente:
P. ¿Y le parece ético que los inmobiliarios hayan amasado fortunas a costa de que las familias estén más endeudadas que nunca?

R. Lo importante es que lo que tengas repercuta en al sociedad. Todos los beneficios los he revertido en la empresa. Por tanto, generan más empleo y das a la sociedad aquello que he recibido de ella. Hay que devolver a la sociedad lo que te ha dado. Y de la única forma que no se le devuelve es disfrutándolo uno mismo. No tengo ni fincas ni barcos ni aviones, ni quiero ni me interesa.

Por tanto, el sr. Martín no es imbécil. Sabe que si la gente demanda pisos pequeños es porque no puede pagar un piso grande, y no porque la gente quiera vivir en pisos pequeños. Va en contra de todo sentido de la lógica, pensar que una pareja joven demande un piso de 35m2 en vez de uno de 80m2.

La entrevista está salpicada de este tipo de perlas que denotan la falta de vergüenza de un tipo que se ha enriquecido a costa de una necesidad básica. Y termina con la mayor mentira de toda la entrevista, esa noticia que es un secreto a voces y que, por razones obvias, nunca van a admitir:
P. ¿Y la corrupción urbanística?

R. No hay un problema de corrupción. Y se corrige con transparencia y agilidad en los acuerdos urbanísticos de los ayuntamientos.

Sr. Martín, aquí, en petit comité no puedo menos que decirle que debería dejar de considerar a la sociedad en general como una gran masa de imbéciles profundos. Aquí, entre usted y yo, no me diga que no existe la corrupción urbanística. Que para cosas más pequeñas que un edificio de pisos, ya nos han pedido a nosotros que inflemos la liquidación de una obra en 30.000€ para poder sobornar al concejal que tenía que dar su visto bueno a la misma. No intente tomarme el pelo, que yo también ando en el mundo de la construcción y sé cómo funciona. Por suerte, estoy del lado en el que el mayor soborno que recibo es una invitación a una comida de Navidad pagada por una constructora.

Por suerte.

26 febrero, 2007

Das Leben der Anderen (La vida de los otros)

Das Leben der AnderenEl sábado noche aprovechamos que en los cines Princesa están poniendo Das Leben der Anderen en Versión Original Subtitulada para ir a verla. Sinceramente, ni siquiera sabía que estaba nominada para los Oscars como mejor película en lengua extranjera, compitiendo con El laberinto del Fauno, Days of glory, Agua y Después de la boda; de todas estas, sólo he visto El laberinto del Fauno, que me gustó, pero no tanto como yo esperaba.

Volviendo a Das Leben der Anderen, comentar en primer lugar, que me gustó, y mucho. Es una película que muestra de una forma desgarradora lo que fue la DDR (RDA en sus siglas en español), y cómo funcionaba el aparato político que tenía detrás. Especial mención a la buena actuación de Ulrich Mühe, un capitán de la Staatssicherheit (la Stasi) al que encargan la vigilancia de una pareja de artistas del momento, en principio fieles al movimiento socialista; sin embargo, uno de los principales ministros le ha echado el ojo Christa-Maria Sieland, la componente femenina de la pareja, y busca la manera de deshonrarle a él para que ella no tenga más remedio que caer en su poder.

En mi opinión, una de las grandezas de esta película (y de Good bye, Lenin) es la franqueza con que el pueblo alemán está sabiendo mirar hacia su historia más reciente y dolorosa y cómo están plasmándolo en una serie de películas que resultan de lo más objetivas. No sé si el Oscar está dado por esta razón, porque le película es muy alemana, lenta, detallista, mucho menos entretenida que El laberinto del Fauno, pero mucho más profunda.

Al ir a verla en V.O.S. salí con aún mejor sabor del cine: entendí casi todo sin ayuda de los subtítulos (aunque soy incapaz de no leerlos, por eso no puedo ver películas subtituladas en otro idioma, termino agotada). Me llamó la atención el alemán tan académico que hablaban todos los personajes, nada de acentos, ninguna partícula típica de lenguaje dialectal, nada. Todo en un correctísimo alemán, que no se habla en ninguna parte de Alemania. En mi defensa debo decir que también lo ha notado la novia alemana de un amigo, en sus propias palabras que no hablan alemán de Berlín ;) Y, menos aún, alemán de ossis, cuyos fortísimos acentos son muy fáciles de detectar.

La nota, un 8 sobre 10 en FilmAffinity.

15 febrero, 2007

Héroes

heroes De entre las muchas (quizá demasiadas) series que seguimos actualmente, Héroes es una de la últimas en aterrizar, pero que nos tiene más enganchados.

La serie comienza cuando diversas personas empiezan a notar que tienen ciertas habilidades especiales: desde volar hasta oir los pensamientos o pintar el futuro. Mientras tanto, un genetista ha descubierto una modificación genética que se da en cierto número de humanos, y que es la causante de que tengan estos poderes especiales.

Con este punto de partida, y con un transfondo de lucha entre buenos y malos, se va desarrollando un historia relacionando a gente de muy distintos puntos del planeta, lo cual no es nada habitual en las series yankis (con excepción de Perdidos, creo), y con unos guiones francamente buenos, que hacen de Héroes un serie muy recomendable.

Y por eso este post, para una recomendación: hoy comienzan a emitir Héroes en TeleMandril; y aunque ya me crea urticaria recomendar nada que tenga que ver con la programación de esta cadena, ahí queda. Por lo que sé, lo han comprado el grupo de cadenas denominadas autonómicas, y en breve estará en TV3, Castilla-La Mancha TV, etc.

Vedla. Yo, por el momento, le tengo puesto un 8 sobre 10 en FilmAffinity.

06 febrero, 2007

The lost room

the-lost-room
Este domingo Luiyo y yo hemos engullido esta miniserie: The lost room, emitida en Estados Unidos por el canal Sci-Fi. As usual, puede haber spoilers.

La serie comienza cuando el detective Joe Miller se encuentra con un inesperado objeto en sus manos: la llave de la habitación 10 del Motel Sunshine, que, utilizada en cualquier puerta, le da acceso a dicha habitación; para salir otra vez de ella, simplemente hay que ponerse en la puerta de la habitación y pensar en un lugar conocido, que tenga puerta... y se sale allí.

Sin destripar mucho más la serie, y sin hacer un resumen (que tampoco es el objetivo del post) paso a comentar algunas de las cosas que más me gustaron de The lost room. Una de las más importantes, a mi entender, es que consigue mantener el tono de intriga, durante los tres capítulos de una hora y media que dura en total la miniserie. Quizá al final flojea un poco, pero creo que eso es más consecuencia de la intención de los productores de dejar abierta la posibilidad de hacer una serie completa, que de un fallo de argumento.

No explica de dónde sale la habitación ni porqué han sido creados los objetos que se encontraban en ella y que ahora presentan extraños poderes. Estos objetos cotidianos van desde unas tijeras a un reloj, un bolígrafo o un peine. Hay algunos que no hacen nada útil, al menos en principio: el reloj de pulsera sirve únicamente para cocer huevos. Y hay otros que hacen muchos: el peine permite parar el tiempo durante 10 segundos. Esa dualidad consigue que el descubrimiento gradual de los distintos objetos sorprenda en muchos casos.

Lamentablemente, yo le encontré algunos fallos. Por ejemplo, no tengo nada claro el papel de Ruber, ni su declaración final cuando se va del hospital, aunque de nuevo creo que es producto de la posibilidad que han dejado abierta para hacer una serie completa. No queda nada claro quienes son La legión, o los distintos grupos en pugna por la posesión de todos los objetos.

Y luego hay un pequeño detalle que yo creo que no queda bien explicado en la serie: la huella dactilar en el espejo. Al principio, y no sé muy bien si guiada por la serie o por imbecilidad profunda mía, pensé que la huella había sido puesta a posteriori por uno de los coleccionistas, el que fue conserje del Motel Sunshine; luego me di cuenta, ya pensándolo, que esa huella tuvo que ser puesta a priori, puesto que cada vez que se abre la habitación ésta se ha reiniciado y vuelve a mostrar su aspecto original. Tiene sentido puesto que era el conserje del motel, pero me dio la impresión de que no quedaba del todo claro.

En cualquier caso, dejan muchas cosa en el aire, dejan totalmente abierta la posibilidad de realizar una serie completa, y ojalá lo hagan.

Mi puntuación: un 9 sobre 10 (no en FilmAffinity que allí todavía no la tienen). En IMDB tiene de media un 8 sobre 10. Muy recomendable, repito.

02 febrero, 2007

Diarios de las estrellas, Stanislaw Lem

En el smial de Hammo tenemos desde hace unos meses una actividad consistente en un debate literario. Una vez al mes, alguien propone un relato de poca extensión (todos tenemos mucho que leer y poco tiempo), y en la segunda reunión de cada mes, se comenta. En enero me ofrecí yo a moderar el debate, y elegí uno de Lem, el Viaje séptimo. Relato delicioso donde los haya, te echas unas risas.

Este relato está incluido dentro de un libro de relatos llamado Diarios de las estrellas donde el protagonista, Ijon Tichy, cuenta sus peripecias por el espacio. Uno de los que más me gusó fue el Viaje octavo, al cual pertenece el párrafo siguiente. La historia: Ijon Tichy es designado delegado de la Tierra en la Organización de Planetas Unidos, concretamente, en la reunión donde los tarracanos van a proponer que la Tierra forme parte de esta Asamblea Planetaria. Lamentablemente, el experto tarracano en asuntos terrestres ha sido requerido para volver a su planeta, y la persona que le substituye no tiene mucha idea de la historia terrestre, por lo que decide informarse interrogando a Ijon Tichy. He aquí el diálogo:
—Bien. Así pues, pronunciaré un discurso, dando relieve al alto nivel de sus logros, que les hacen dignos de tomar parte en la Federación Astral... Es, ya me entiende usted, una especie de formalidad un tanto antigua; no prevé usted ninguna manifestación contraria, ¿eh?
—No..., no creo —musité.
—No, seguramente. ¡No se dará el caso! Una formalidad, como dije, pero, en cualquier caso necesito unos datos. Hechos, detalles, ¿me entiende? Por cierto, disponen ustedes de la energía atómica, ¿verdad?
—¡Oh, sí! ¡Claro!
—Perfecto. Ah, es verdad, lo tengo aquí, el presidente me dejó sus apuntes, pero su letra, hm, pues... ¿Desde hace cuánto tiempo?
—¡Desde el seis de agosto de 1945!
—Muy bien. ¿Qué fue esto? ¿La primera estación energética?
—No —contesté sintiendo que me ruborizaba—, la primera bomba atómica. Destruyó Hiroshima...
—¿Hiroshima? ¿ES un meteorito?
—No, una ciudad.
—¿Una ciudad? —dijo, ligeramente inquieto—. ¿Cómo podremos decirlo...? —meditó un momento—. Mejor no decir nada —decidió de pronto—. Bien, bien..., en todo caso, me hace falta algo de lo que ustedes pudieran sentirse orgullosos. Hágame alguna sugerencia. Dése prisa, estamos llegando...
—E... e... vuelos cósmicos —empecé a decir.
—Esto es obvio. Si no los hicieran, no estaría usted aquí —observé con una viveza un poco excesiva para mi gusto—. ¿A qué dedican la mayor parte de la renta nacional? Trate de recordar alguna enorme empresa de ingeniería, la arquitectura a escala cósmica, rampas de lanzamientos de naves a base de gravitación solar, alguna cosa por el estilo —me sugería, pendiente de mi contestación.
—Si, sí, se construye, se construye —dije por decir algo—. El presupuesto nacional no es muy grande, se gasta mucho en armamentos...
—¿Armamentos de qué? ¿De los continentes? ¿Contra los terremotos?
—No... del ejército... de las tropas...
—¿Qué es esto? ¿Un hobby?
—No, un hobby, no... Conflictos interiores —farfulló
—¡Esto no sirve para una recomendación! —dijo, despectivo—. ¡Supongo que no vino usted aquí volando directamente desde las cavernas! ¡Los científicos terrestres deben de haber calculado hace tiempo que una colaboración interplanetaria es más provechosa que la lucha por el botín y la hegemonía!
—Lo han calculado, lo han calculado, pero hay motivos... de naturaleza histórica, señor.
—¡Dejémoslo! —dijo—. Mi misión no consiste en defenderles aquí como a unos reos, sino encomiarles, recomendar, nombrar sus méritos y virtudes. ¿No lo comprende?
—Lo comprendo.
[...]
—Hablare más bien de cultura. Del gran nivel que tiene. ¡Porque tienen cultura, ¿no...?! —me espetó de pronto.
—¡Claro que tenemos! ¡Y magnífica! —le aseguré.
—Eso está bien. ¿El arte?
—¡Sí, sí! Música, poesía, arquitectura...
—¡Ya ve! ¡Lo de la arquitectura es muy importante! —exclamó—. Tengo que apuntármelo. ¿Medios explosivos?
—¿A qué explosiones se refiere?
—Bueno explosiones creativas, dirigidas y controladas para la regulación del clima, desplazamiento de los continentes y lechos de los ríos... ¿Hacen ustedes estas cosas?
—Por ahora, sólo hacemos bombas... —dije, y añadí en voz baja—: Pero tenemos muchas clases de ellas: las de napalm, de fósforo, hasta las hay con gases tóxicos...
—No me interesa —dijo secamente—. Probemos con la vida espiritual. ¿En qué creen los terrestres?
[...]
—Creemos en la fraternidad universal, en la supremacía de la paz y la colaboración sobre la guerra y el odio, consideramos que el hombre debe constituir la medida de todas las cosas...
El tarracano puso un pesado tentáculo sobre mi rodilla.
—¿Por qué el hombre? —dijo—. No, mejor que lo dejemos. Pero todas sus creencias son negativas: negación del odio... ¡Por el amor de las nebulosas! ¿No tienen ningún ideal positivo?
Me parecía que en el vehículo faltaba el aire para respirar.
—Creemos en el progreso, en un futuro mejor, en el poder de la ciencia.
—¡Por fin hay algo! —exclamó—. Sí, la ciencia... no está mal, esto me sirve. ¿En qué ramo de la ciencia gastan ustedes más dinero?
—En la física —contesté—. En las investigaciones sobre la energía atómica.
—Ya veo. ¿Sabe qué le digo? Usted no abra la boca. Déjemelo todo a mí. Hablaré yo. Despreocúpese. ¡Animo!

Esto es sólo una pequeña muestra del talento narrativo de Lem. Aunque no he leído toda su obra, la experiencia ha sido francamente buena, y en concreto Diarios de las estrellas hace pasar unos ratos francamente divertidos.

22 enero, 2007

United 93, de Paul Greengrass

United93 Ayer por la tarde estuvimos viendo esta película con ínfulas de documental sobre el secuestro del avión United 93 el 11 de septiembre de 2001. Para quien no lo recuerde, es el avión que se estrelló en mitad de Pensilvania, y que se supone que tenía como objetivo la Casa Blanca.

La película no está mal, consigue mantener medianamente la acción y entretiene bastante. A pesar de que se llama United 93, como la mitad de la cinta trascurre en los centros de control de tráfico aéreo, mientras hablan de los dos aviones que se estrellaron contra las torres gemelas. Curiosamente, en ningún momento se habla del avión que se estrella en el Pentágono, no sé muy bien si porque fue después de que el U93 cayera en Pensilvania o porque una vez que entran de lleno en los acontecimientos del vuelo se olvidan de lo demás, o porque no fue un avión lo que se estrelló allí, que teorías hay para todos los gustos.

Yo me quedé con la duda de que recordaba que los cazas habían salido mucho antes de que el U93 se estrellara. Al menos, tengo ese recuerdo de aquel 11S del año 2001, pero claro, lo estaba viendo rodeada de italianos, en la BBC, con poca información y nada en español. Según Luiyo, los cazas salieron después y es imposible que derribaran el avión desde el aire. Según yo misma, pues no lo sé, en principio se dijo que habían sido derribados, luego se desmintió, luego ya no se sabía qué había pasado exactamente.

En cualquier caso, tenía la curiosidad de ver la película y ha quedado catalogada como eso, una curiosidad de yankis valientes intentando salvarse a sí mismos y a su país, como de costumbre. Un 6 sobre 10 en FilmAffinity.

12 enero, 2007

Apocalypto, de Mel Gibson

apocalypto

Ayer por la noche, y gracias a las invitaciones conseguidas por yami y Balin en la FNAC, estuvimos en el preestreno de Apocalypto, la última película escrita y dirigida por Mel Gibson.

[Como siempre, cuidado, puede haber spoilers]

La película, rodada íntegramente en idioma maya yucateco, narra la historia de un pueblo indígena residente en los bosques de la península del yucatán, y más concretamente de uno de sus habitantes, que, capturado por los malos es arrastrado a un viaje sin retorno, y cuya única obsesión es volver con su mujer embarazada y con su hijo.

En general, la película me pareció pasada de escenas sangrientas. Tuve que apartar la vista varias veces de la pantalla, porque había multitud de escenas de lo más desagradables. No considero necesario tener que mostrar tan crudamente ciertos momentos de la película: la historia se cuenta igual sin tener que ver al jaguar destrozándole la cara al indio.

Entretiene. Pasas más de dos horas entretenido. No es una gran película. Y el final es casi bochornoso, al menos para los españoles. La llegada de Hernán Cortés y sus barcos, salvando a Ronaldinho y devolviéndole su modo de vida, no es más que una falacia provocada para que, a pesar de todo, salgamos contentos del cine.

Tiene fallos de documentación. Probablemente, hechos intencionadamente, o simplemente porque qué más da. La invocación al dios Kukulkán cuando se produce el eclipse salvador, dirigiéndose a él como dios del sol, y no como lo que realmente era, el dios del viento, es un fallo imperdonable. Y eso por no hablar del eclipse, puesto que no hubo ninguno que se visionara en México en 1519, año de la llegada de Hernán Cortés.

Por otra parte, difiero de las descripciones que dan de la película: la tribu del protagonista no pertenecía a la cultura maya, vivía en el mismo tiempo y en el mismo lugar que ellos, pero con un modo de vida similar a algunas tribus que habitan todavía en las selvas brasileñas. Pero no eran mayas. Los mayas construían con piedra, adoraban a sus dioses, tenían sacerdotes, etc. Esta tribu se sorprende enormemente cuando descubre la civilización maya, nunca han visto la ciudad de piedra, ni han entendido la religión.

Podemos hablar del idioma, licencia que se toma Gibson para la coherencia de la película, pero que tiene poco fundamento histórico: todos se entienden con todos, las tribus con los mayas, las tribus entre sí; todo esto cuando vivían aisladas en los bosques, sin apenas contacto.

En fin, un 6 sobre 10 en mi votación en Filmaffinity. Estaba dispuesta a ponerle un 7 o incluso un 8, pero el final es malo, extremadamente malo, qué se le va a hacer.

29 diciembre, 2006

Hijos de hombres, de P.D. James

Hace algunos posts hablaba de la película basada en este libro de un título casi similar: por alguna razón, la traducción del original ingles Children of men cambia de la película (Hijos de los hombres) al libro (Hijos de hombres). Y es un cambio curioso, pero que creo tiene justificación: el libro y la película tienen poco que ver, más allá de la sociedad en la que se basa y el nombre del protagonista. Para que nos entendamos: es como si la película de El Señor de los Anillos tratara de un hobbit llamado Frodo que vive en la Tierra Media y que tiene un anillo que destruir tirándolo al mar.

Hay una cosa curiosa y que probablemente diera para psicoanalizar al grupo de guionistas que adaptaron la novela: P.D. James nos cuenta en el libro que los hombres han dejado de ser fértiles, mientras que la película habla constantemente de la humanidad, y más concretamente de las mujeres. Detalle sin importancia aparente, ya que el resultado es el mismo a priori, pero que por una parte a mí me cabrea (por seguir con la analogía, es como cuando le cambian la personalidad a Faramir en ESDLA) y por otra hace que se cuenten dos historias distintas. Porque en la película hay que salvar a Kee por ser la primera mujer fértil en 18 años (en el libro son 25 años, otro detallín de los que me joden), pero en el libro habría que salvar al hombre fértil (que no voy a decir quien es porque sería un gran spoiler).

Volviendo al libro, me ha parecido muy interesante el análisis de la sociedad que P.D. James realiza en la primera mitad del libro, llamada Omega; una sociedad envejecida, cuyos habitantes más jóvenes tienen 25 años, y forman un gueto dentro de la población, ya que han sido mimados con la esperanza de que fueran fértiles. Los llamados omegas son peligrosos, carecen de ideales, no han tenido que luchar por nada, son arrogantes, se sienten distintos, ya que serán los últimos en habitar la tierra. Muy interesante la visión que se da de los llamados Quietus, una práctica que comenzó como suicidios en masa como forma de consuelo para los más ancianos, y que el gobierno ha terminado imponiendo para deshacerse de un grupo de población no válido para realizar prácticamente ninguna tarea. La segunda parte, llamada Alfa, es la que más relación tiene con la película; comienza con el anuncio del embarazo, y la huída para que no caiga en manos del Guardián de Inglaterra.

En definitiva el libro es entretenido, está bien escrito, a pesar de que la edición de Zeta es extremadamente mala. A pesar de que se sabe en líneas generales lo que va a ocurrir, gracias a la película, el libro sorprende por una muy cuidada descripción de los problemas que conlleva una sociedad envejecida en extremo; P.D. James busca, mediante una hipérbole, hacernos ver lo que puede ocurrir si seguimos con la tendencia actual en los países llamados desarrollados.

Volviendo otra vez a la inevitable comparación con la película, y ya para terminar, mencionar algún otro detalle de esos que me sientan mal:
  • el penal de la isla de Bexhill es el penal de la isla de Man.
  • no existe el Proyecto Humano.
  • la mujer embarazada no es de raza negra.
  • Theo Faron no es oficinista, sino profesor en la Universidad.
  • los peces no son una gran banda organizada.
  • Jasper no es un dibujante de tiras cómicas, sino que fue profesor en la Universidad.
  • la mujer de Jasper no está en estado catatónico: no habla porque no quiere.
  • el primo de Theo se llama Xan, no Nigel, y es el Guardián de Inglatera, una especie de dictador, y no un amante del arte con mucho poder.
  • y un largo etcétera

Al libro le pongo un 7 sobre 10. A la película le mantendría el 8 que le puse en filmaffinity si no fuera por lo mal adaptado que está el libro. Así que se queda con un 6 sobre 10.

Una buena crítica para leer, aunque a mí sólo me ha gustado la parte que habla del libro es la que hace Fantasymundo. Eso sí, es todo spóilers, ya aviso.

28 diciembre, 2006

El caballero de la palabra, de Rafael Álvarez "El Brujo"

Ayer noche fui a ver la última representación teatral de Rafael Álvarez El Brujo, llamada Los misterios del Quijote: el Caballero de la Palabra. Me la habían recomendado fervientemente, calificándola con todo tipo de epítetos positivos y exultantes, y decidí hace un par de semanas comprar las entradas porque la temporada se termina el 7 de enero.

¡Craso error! Me sentí como un pulpo en un garaje (acompañada por yami, que creo se sentía también bastante pulpo): a todo el mundo parecía encantarle aquella sarta de sandeces que poco tenían que ver con el Quijote y mucho con la chabacanería más salsa rosa de la televisión actual. No consiguió provocarme más que alguna sonrisa circunstancial, mientras el público a mi alrededor, se carcajeaba a modo y aplaudía a rabiar y El Brujo se pavoneaba en el escenario como si acabara de descubrir el arte del chiste fácil.

La verdad: empezó mal. Una obra sobre el Quijote que comienza diciendo que el libro es una mierda, que es aburrido, que no hay quien lo lea, malo. Ya sólo el lenguaje utilizado hacía presagiar lo peor: el señor se regodeaba en la palabra malsonante, repitiendo cojones o coño como si de un crío de 6 años se tratara.

Las disgresiones políticas y mediáticas hubieran podido tener cierta gracia si hubieran tenido cierta profundidad, o, al menos hubieran estado algo elaboradas; al grito de ¿ustedes creen que Zapatero se ha leído el Quijote?, enlazó una serie de acusaciones (tanto a socialistas como a populares) que rallaban en lo soez: Zapatero tiene cara de sueño, necesita dormir, por eso dice a todo que sí; a Acebes debería quitarle el PP el bozal para que ladrara a gusto mientras se desfoga por el campo; o que es Esperanza Aguirre quien dice que Cervantes nació en Alcalá de Henares. Todo salpicado de alusiones a Marbella, a Paco el Pocero, al catalán, y a un sinfín de temas similares; sinceramente, para ver un buen monólogo de crítica política o social, prefiero ver Nuevos Cómicos o incluso a Buenafuente, que tienen un humor más fresco, más novedoso.

La conclusión es obvia: la obra es cara (25€), mala, aburrida; id a verla si os gusta el humor de series como Aída o Mis adorables vecinos. Si no, gastad el dinero en ir a ver otra cosa (por ejemplo, Pequeña Miss Sunshine). Yo salí del teatro bastante enfadada y con la sensación de haber sido estafada. Lo peor de todo: no hubo intermedio, y la tuve que ver entera.

Un horror.

26 diciembre, 2006

Little Miss Sunshine


El viernes pasado estuvimos viendo esta producción de bajísimo presupuesto, que es Little Miss Sunshine, en los cines Renoir Plaza de España, en inglés y subtitulada -cada vez me aficiono más a ver así el cine, y siempre me pasa que la mitad final de la película ya no soy consciente de cómo estoy entiendiendo los diálogos-. No son grandes salas estilo Kinépolis, pero tanto la calidad de la imagen y del sonido son más que aceptables; además, reconozcámoslo, si la película es buena, ¿qué más da que el sonido no sea el último sacado por las grandes compañías? Con que se vea y oiga bien, yo me doy por satisfecha.

En cualquier caso, y volviendo a la película, salí del cine con lágrimas en los ojos de lo que me reí en la última parte de la película, sobretodo. Little Miss Sunshine tiene la particularidad de ser una película divertidísima, pero con momentos emotivos muy bien llevados. Realmente, el argumento es bastante sucinto, a pesar de lo cual le sacan un partido increíble. En poco más de una hora y media, los personajes tienen cierto desarrollo; cabe destacar el del tío y el del hermano de Abiagil, la protagonista.

Esta última hace muy buen papel, con una mezcla de seriedad de adulta, marcada sobretodo por la relación con su abuelo, y de inocencia infantil que deja muy buen sabor de boca en una actriz tan joven.

En mi opinión, muy recomendable, de lo mejor que he visto últimamente en gran pantalla. Mi calificación: un 8 sobre 10 en Filmaffinity.

02 noviembre, 2006

Hijos de los hombres, de Alfonso Cuarón

Ayer estuvimos viendo esta película en los cines Renoir Princesa, en versión original subtitulada.

La película no es mala, a mí me gustó, aunque salí con un regusto extraño del cine. La idea original del guión es buena, pero me parece un pelín mal llevada.

OJO, SPOILERS

Me explico: durante toda la película se busca la salvación del bebé y de su madre, Kee. Pero quedan demasiados cabos sueltos... ¿por qué, de repente, se ha quedado embarazada Kee? Cada persona que ve al bebé habla de un milagro, pero la mayor parte de ellos son fugis hacinados en una especie de campo de concentración, y ya, seguramente, con bastante poco raciocinio.

¿Por qué es importante salvarlo? ¿Van a hacerle pruebas a Kee para ver por qué es fértil? Entonces, ¿no han hecho pruebas para saber por qué las demás mujeres son infértiles? Simplemente, lo dejan caer. Es una premisa inexplicada, que debemos asumir desde el principio; lamentablemente, es una premisa que cuesta asumir, y creo que el espectador se pasa toda la película intentando buscar una explicación a eso, a por qué las mujeres son infertiles y de repente una, Kee, ya no lo es.

La infertilidad, que es la base de la película, queda totalmente en el aire, y nadie sabe a qué atenerse. Partiendo de este punto, la película pasa a ser una simple película de acción; es como en Salvar al soldado Ryan, las aventuras de X personas para conseguir algo que entendemos difícilmente, rodeados de un ambiente hostil. Y eso por no hablar de que a quién se le ocurre hace pasar por tantísimas putadas a una embarazada de 8 meses.

Además, también se da muy poca información de partida sobre otros temas; por ejemplo, nos enteramos únicamente por la tele que hay en el metro de que en otros países ha pasado algo y que Inglaterra es la única que aguanta. ¿Qué ha pasado? ¿Ya no hay gente más que en Londres? ¿En otros lugares está cundiendo el caos más aún que en Londres?

¿Quiénes son los peces? ¿De dónde han salido? Hay un momento al principio de la película, cuando Jasper le pregunta a Theo que quién creía él que había puesto la bomba que casi le mata que el responde: Yo que sé, el gobierno, los peces...; en ese momento, yo pensé que estaba hablando irónicamente, dando a entender que podría haber sido cualquier cosa que escapaba a su comprensión. Luego me di cuenta de mi error, y me quedé algo desconcertada, aunque con la sensación de que algo tenía sentido.

En cualquier caso, visualmente es muy buena; me quedo con los contrastes cromáticos de las diferentes escenas y con la escena en Bexhill, que parece rodada en una sola toma (que conste que Luiyo me lo tuvo que hacer notar, yo ni me había dado cuenta).

Como dato curioso y para terminar, el resumen que hace la FNAC del libro en el que se basa la película (de P.D. James) dice:
Los seres humanos han dejado de ser fértiles inexplicablemente en todo el mundo. La última esperanza para la humanidad ha muerto en las calles de Rio de Janeiro. No hay futuro para la humanidad, y resignado, Theo Faron empieza a escribir su diario a los cincuenta y cuatro años de edad. Escribe con cierta reticencia e ironía sobre la sociedad decadente que queda y el orden que pretende imponer el máximo dirigente de Inglaterra. Pero la historia cambia cuando un grupo de revolucionarios quieren cambiar las cosas para que sus últimos años de vida sean dignos.


Muy similar, todo hay que decirlo, a la que aparece en La Casa del Libro. Nada sobre el niño nonato y mucho sobre los peces y la problemática subyacente. Habrá que leerlo.

07 julio, 2006

El tabaco y yo, o las razones de una intolerancia

En este mundo en el que prima la imagen por encima de todo, está muy mal visto decir que se es intolerante, a no ser que dicha intolerancia sea a la leche, al gluten o a la mayonesa.

Lamentablemente, y perdóneme la concurrencia, yo hace tiempo que me declaré intolerante al tabaco. No está diagnosticado por ningún médico, pero ahí está, entre las cosas que componen el paquete de mis circunstancias.

Como todo intolerante, he procurado buscar el modo de solucionarlo. Pero es una intolerancia compleja, puesto que aunque nunca he sido fumadora, me afecta el tabaquismo de los demás; totalmente atípico, lo sé, pero es que un celíaco lo tiene mucho más fácil: cuando otra persona se come una galleta delante de él, la mayor parte de las veces no se le ocurre escupirle migas a la boca.

Puesto que la causa de la intolerancia no ha podido ser atajada de raiz, dada la muy floja ley del Ministerio de Sanidad, he intentado buscar su razón última. Me he preguntado, ¿por qué no consigo asimilar la adición al tabaco si puedo asumir la adición a la cocaína o a la heroína? La conclusión tardó en llegar, pero ya me parece clara: no entiendo la adición al tabaco, pero si las otras.

Me explicaré. La decisión de fumar el primer cigarro, así como la de meterse la primera raya de cocaína o de heroína, o la primera pastilla, es personal y consciente. Sin embargo, la primera reacción de nuestro cuerpo es totalmente distinta: mientras que en el 99% de las veces, el tabaco hace toser la primera vez que se fuma creando una molesta sensación de espasmos leves, la cocaína o la heroína suelen provocar una sensación placentera ya sea de tranquilidad, adrenalínica o de cualquier otro tipo.

Por tanto, la clave está en el segundo cigarrillo o en la segunda raya. Cuando se fuma el segundo cigarrillo ya se tiene la experiencia del primero, nada agradable. Entonces, ¿por qué se hace? Sin embargo, la segunda raya va precedida de la agradable sensación de la primera, por lo que en principio es totalmente comprensible. Evidentemente, la reflexión va encaminada al razonamiento puramente visceral, y no al lógico.

Por tanto, mi intolerancia al tabaquismo radica en la incomprensión que siento hacia la decisión primera, que no siento ante las denominadas drogas duras.

En breve, nos mudamos a un nuevo piso, en el que seguiré mi política de fumar únicamente fuera... me podrán obligar a fumar en cualquier bar (ya tenga más de 100m2 o no), pero desde luego, no en mi casa.

06 noviembre, 2004

Criticando, que palabra más fea

En el blog de Txapulín prometí hace unos días hacer alguna crítica literaria. Puesto que nunca he hecho una y que no tengo ni la más remota idea de cómo se hace, pues... eso, que no sé cómo va a salir ;) En cualquier caso, allá va, críticas de los dos últimos libros leídos
  • Memoria de mis putas tristes, de Gabriel García Márquez.
    Vale, lo confieso, mucho comienzo impactante, pero el libro me ha dejado un poco fría. A parte de er muy corto, es que la historia me ha parecido poco completa. Me parece que tiene poca sustancia, me recordó y mucho a Good bye, Lenin: mucho bombo y platillo para una película cuyo argumento se podría haber contado en un corto. Que el libro en general me haya dejado un poco indiferente, no implica que no tenga trozos sublimes. El capítulo tres es especialmente bueno, García Márquez sigue siendo un gran escritor.
    Yo aprovechaba aquellos desayunos para desahogarme con Rosa Cabarcas y le pedía favores mínimos para el bienestar y el buen ver de Delgadina. Me los concedía sin pensarlo con una picardía de colegiala. ¡Qué risa!, me dijo por aquellos días. Me siento como si estuvieras pidiendo su mano. Y a propósito, se le ocurrió, ¿por qué no te casas con ella? Me quedé de una pieza. En serio, insistió, te sale más barato. Al fin y al cabo, el problema a tu edad es servir o no servir, pero ya me dijiste que lo tienes resuelto. Le salí al paso: El sexo es el consuelo que uno tiene cuando no le alcanza el amor.

    [7/10]

  • Eragon, de Christopher Paolini.
    Literatura fantástica y épica. Dragones, elfos, enanos, luchas, viajes, leyendas, y un largo etcétera para un libro que me ha recordado mucho a El señor de los anillos. Evidentemente, ESDLA le queda a mucha distancia; el autor es un chaval joven, y en Eragon se mezclan dos aspectos distintos: uno más estilo Harry Potter, literatura juvenil pura y dura; y otro más al estilo de ESDLA, con idiomas inventados, y leyendas que vienen de antiguo, aunque en este libro, primero de la trilogía Eldest, se nombran de lejos nada más. Por cierto, tolkiendili, multitud de guiños a la obra de Tolkien: las montañas Beor, el lago Ardwen, la ciudad de Melian, y a mi me diréis lo que queráis, pero la isla de Vroengard tiene una forma muy similar a Númenor ;P ¡Ah! Y también hay runas :)
    -Eso depende de tu punto de vista - lo corrigió Brom con un amago de sonrisa -. Antes de lanzarte a esta aventura, recuerda que tus enemigos, los Ra'zac, son los sirvientes del rey y estarán protegidos dondequiera que vayan. Las leyes no los detienen. Y en las ciudades tendrán acceso a muchos recursos y a servidores dispuestos a ayudarlos. Ten en cuenta también que, para Galbatorix, lo más importante es reclutarte o matarte, aunque todavía no sepa que existes. Cuanto más tiempo logres eludir a los Ra'zac, mas desesperado estará el rey porque sabrá que cada día que papse, serás más fuerte y tendrás mayor oportunidad de unirte a sus enemigos. Debes tener mucho cuidado, ya que es muy fácil que pases de cazador a presa. -Eragon, anonadado por estas contundentes palabras, se quedó pensativo mientras hacía girar una ramita entre los dedos -. Bueno, basta de charla - dijo Brom -. Es tarde y me duelen los huesos. Mañana seguiremos hablando.

    [8/10]



Por supuesto, lo que ahora quiero, es una dragona como Saphira... aunque sea de peluche. Y es que con estos ojos...


Aunque, por supuesto, Maligno sigue siendo el rey en cuanto a ojos preciosos (y además es de carne y hueso, que también es un punto a su favor ;P)

PP (*): Txapulín, ¿esto vale como crítica o ha salido un churro?

(*) Post Post, que no PePe (¡puaj!)