18 junio, 2007

Mirar hacia otro lado

Esta tarde tengo cita en el Centro de Donaciones de la Cruz Roja, para realizar mi segunda donación de aféresis. Es una donación distinta, más larga en tiempo, pero mucho más útil para las transfusiones. Además, se puede hacer más frecuentemente.

El caso es que esta tarde me venía un poco mal ir, y he ido esta mañana (está al lado de mi oficina) para intentar cambiarlo a otro día. La encargada del centro de donaciones me ha dicho que si no podía quedarme en ese momento, que los lunes y los jueves son los peores días en cuanto a cantidad de sangre disponible en los bancos; esta mañana era imposible que me quedase, pero he adelantado la hora a la que voy para poder cumplir hoy con algo que ya he asumido como responsabilidad.

Cuando he llegado a la oficina, he decidido pedirles a mis compañeros que vinieran conmigo, si no a donar aféresis, que es más pesado, sí a donar sangre, que es un momento; cuál no habrá sido mi sorpresa ya que, no sólo se han negado, sino que encima se lo han tomado con una carga de frivolidad que ha llegado a enfadarme un poco.

Todo esto me ha hecho reflexionar sobre lo poco que cuestan algunas cosas realmente en comparación con el aparente esfuerzo que supone hacerlas. Realmente, donar sangre cada 3 ó 4 meses es media hora, y se presta una ayuda social muy grande. No cuesta nada: nuestro cuerpo vuelve a generar esa sangre que hemos perdido en poco tiempo, mientras que la que se ha donado, sirve para salvar alguna vida, o, al menos, para salvar un poquito de vida, que con una sola bolsa no da para mucho.

Lejos del aspecto solidario está el egoísmo puro y duro: si todos nos acostumbramos a donar sangre, el día en que la necesites realmente, los bancos estarán llenos. Sorprendentemente, estas razones tampoco llegan a la gente; asumo que están muy ligadas al mismo razonamiento de esto no me va a pasar a mí, y es más fácil mirar hacia otro lado.

Pero la realidad es que los componentes que se donan con la aféresis son muy importantes para el tratamiento, sobre todo, de pacientes con cáncer. Y el cáncer, nos guste o no, es algo así como una lotería de enfermedad: todos estamos expuestos, todos podemos sufrirla sin previo aviso.

Pero sí, sigue siendo más fácil mirar hacia otro lado, pensar que no nos va a pasar a nosotros. Lo ha sido siempre, como constata el siguiente escrito de Martin Niemöller:

Als die Nazis die Kommunisten holten,
habe ich geschwiegen;
ich war ja kein Kommunist.

Als sie die Sozialdemokraten einsperrten,
habe ich geschwiegen;
ich war ja kein Sozialdemokrat.

Als sie die Gewerkschafter holten,
habe ich nicht protestiert;
ich war ja kein Gewerkschafter.

Als sie die Juden holten,
habe ich nicht protestiert;
ich war ja kein Jude.

Als sie mich holten,
gab es keinen mehr, der protestieren konnte.
Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista.

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,

Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,

Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

10 junio, 2007

Una victoria de verdad

En esta noche de euforia madridista y consternación azulgrana, no puedo menos que alabar a uno de esos equipos no por desconocidos menos grande. Acabo de leerlo en el Marca:

El Ciudad Real se corona en el Mundial de clubes

Para quien no lo sepa, el Ciudad Real es un equipo de balonmano, que desde hace ya bastantes años está comiéndose tanto la liga y la copa, como las competiciones internacionales.

De hecho, gracias [o a pesar, no lo tengo muy claro] de esto, se construyó hace pocos años el llamado Quijote Arena, un pabellón gigantesco y carísimo, que se hizo rápido y mal, como todas las obras supuestamente emblemáticas en este país.

En cualquier caso, vaya desde aquí este homenaje al Balomano Ciudad Real.

09 junio, 2007

Adivina, adivinanza

Así, en menos de 3 segundos, adivinen:
  1. a qué otro plano1 me recuerda el siguiente.
  2. de qué 95.000 euros me estoy acordando.
Se regala un gallifante.

metromsocu


1 Sí, es un plano, por mucho que la Comunidad de Madrid intente convencernos de que es un mapa. Realmente también es discutible que sea un plano, y no un esquema, pero lo que no es en absoluto es un mapa. Otro día me explayo sobre el tema ;)

¿Alguien me regala una nepeta?


Me da igual el tipo, y probablemente, Talita estará muy agradecida...

04 junio, 2007

Nota bibliográfica

Para completar un fructífero, y por ello extraño para mí, día blogger, no puedo menos que poner esta gran nota bibliográfica que me ha pasado yamila, acerca de un libro de estos que prometen ser un grande del género [aunque, todo sea dicho, no sé de qué género]:

100 PERSONAJES QUE HUNDEN ESPAÑA : DE ZAPATERO A LOS HOMBRES QUE VISTEN DE NEGRO, de Curri Valenzuela.

Con la siguiente sinopsis:
Desde Zapatero hasta Almodóvar, el libro repasa a esos 100 personajes que se están distinguiendo por querer acabar con la España libre y tolerante que en su corta vida democrática parecía haber dejado atrás todos esos tics tan propios de tiempos anteriores a la Transición. Curri Valenzuela ha tratado en este libro de acercar a los lectores a las causas de esta marcha atrás en la España que hasta hace poco era una única nación, como reconoce la Constitución.

Ojo, desde Zapatero hasta Almodóvar... ¿esto quiere decir que Almodóvar es uno de los hombres que visten de negro? ¿Lo dice por el smokin que llevó a los últimos Oscar?

Por otra parte, me informan de que en este libro se incluye en el mismo saco [los que hunden España, no se me pierdan] a gente como Josu Ternera, Gran Wyoming, María Patiño, Alfonso Guerra, Jaime de Marichalar o Baltasar Garzón, pero también a un ente llamado las nekanes, o a gente tan influyente como Horatio Caine [el de CSI Miami] o Beckham.

Cabe destacar, por otra parte, la reseña que le dedica Periodista Digital, y más en concreto una gran frase: Conviene reseñar también que Curri da prueba de su valor defendiendo a Federico Jiménez Losantos, y lo sabe enfocar de tal modo que Luis del Olmo y Andreu Buenafuente se lo tendrán que tragar, imposibilitados de articular ninguna respuesta..

De nuevo, tan anchos.

Encajemos los hechos en las teorías

Hace ya un tiempo, y gracias a una recopilación de frases a la que llegué desde el blog de Chema, uso como firma en el correo la siguiente cita:
Es un error capital el teorizar antes de poseer datos. Insensiblemente uno comienza a alterar los hechos para encajarlos en las teorías, en lugar encajar las teorías en los hechos.

Sherlock Holmes en "Un Escándalo en Bohemia" (Sir Arthur Conan Doyle)

Y hoy buscando información sobre la compatibilidad entre iframes e Internet Explorer 7, he encontrado una de esas perlas que los responsables de Microsoft nos regalan normalmente. Ante la pregunta, ¿por qué no veo bien los iframes en esta página? la respuesta clara, concisa, insuperable:
Internet Explorer 7 soporta perfectamente marcos (Iframes). El problema no está en el navegador, sino en la página web que no está correctamente programada para que se pueda visualizar en IE7.

Y se queda tan ancho.

Respuesta de la RAE

No dice nada que no me hubiérais dicho vosotros ya en los comentarios, pero os copio el email:
consu2
a usuario
12:54 (hace 7 minutos)
El término suliveyar se puso de moda gracias a una canción del grupo nicaragüense Carlos Mejía Godoy y los de Palacagüina. No lo hemos localizado en ningún diccionario o estudio, pero la grafía más común es con uve e y griega.

--
Reciba un cordial saludo.

Departamento de «Español al día»
Real Academia Española

01 junio, 2007

Díganme cómo, de Juan José Millas

No se puede estar tres años echando leña al fuego del Apocalipsis para obtener estos resultados de mierda. Ni las manifestaciones masivas ni las banderas al viento ni los informativos de Telemadrid ni los himnos patrióticos ni el crujir y rechinar de dientes ni la Conferencia Episcopal ni las homilías radiofónicas ni el titadyn ni la mochila ni la furgoneta Kangoo ni los paseos de De Juana Chaos ni el tronante Acebes ni el diabólico Zaplana, ni el temible Aznar... He perdido un huevo de territorio, que es como perder masa muscular (la encefálica está secuestrada en FAES), a cambio de una calderilla de votos. A dónde vamos con ciento cincuenta mil votos que además he de agradecer a Gallardón, cuya factura tengo ya encima de la mesa. Si la gente no se ha creído un fin del mundo tan bien narrado, ¿cómo convencerla de que ese puñado de papeletas representa un hito mariano, un éxito histórico, una victoria sin precedentes? ¿Qué sacamos a la calle en el año escaso que nos queda? ¿Vendemos más catástrofe, más religión, más inseguridad, más terrorismo? No es cierto, maldita sea, que el pesimista siempre tenga razón. ¿Acaso no he derrochado pesimismo? Si hay en el partido alguien capaz de hacer pronósticos más negros que los míos, le cedo el puesto desde ya. Auguré que el Sol se oscurecería, que las tinieblas caerían sobre España, que la tierra se abriría bajo nuestros pies, que la balanza de pagos se volvería loca, que el producto interior bruto se iría al carajo, que nos invadirían los moros, que los niños serían utilizados en ritos diabólicos, que la sequía se prolongaría mientras el anticristo de Zapatero permaneciera en la Moncloa... Mis asesores dicen que quizá haya llegado el momento de sacar las siete plagas de Egipto. Pero si a los votantes les importa un pito Navarra, que es tan nuestra, ya me dirán lo que les puede preocupar un país árabe. Tal vez, me digo, si no funciona el miedo, funcione la ilusión. Tenemos un año para transmitir una imagen de optimismo, de fe en el futuro, de confianza en nuestras posibilidades. ¿Pero quién se imagina a Zaplana repartiendo flores, a Acebes predicando la paz, a Aznar tocando el violín, a Rouco Varela abrazando al cura Castro, o a mí mismo pidiendo a los electores que no se cabreen? ¿Se puede vivir sin estar permanentemente cabreado? Díganme cómo.


Gran columna de Juan José Millás, hoy en El País.