Ayer, y a pesar de estar en una aldea gallega sin apenas cobertura (¡no lo entiendo!) escribí la crónica con la idea de enviarla hoy. La leyó Adri y cuando fui a editarla, se borró todo el texto :( Aún no entendemos qué pasó...
Pero son las 7.15, vamos a desayunar para subirnos a la bici en un rato y ahora no da tiempo a más que una pequeña nota.
Esta noche, junto al día 5, escribiré de nuevo la del día 4 que incluye trepidantes aventuras como nuevas cuestas, un calor andaluz y que yo me fíe de un cura.