24 marzo, 2004

Este año se cumplen el centenario del nacimiento de uno de mis poetas favoritos: Pablo Neruda. Es curioso, fue él quien me enseñó a querer a Chile. Hoy quiero hacerle un pequeño homenaje, escribiendo en este blog uno de sus poemas más famosos; fue éste poema el que primero leí, el que primero descubrí enterrado entre las últimas hojas de mi libro de Lengua Castellana y Literatura en el instituto, esas páginas dedicadas a la literatura hispanoamericana, a las que lamentablemente nunca se llega :')
Poema XX

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al paso el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


Ya hablé una vez de viajes. Y creo que ya dije lo que me gustaría ir a visitar Chile, a visitar Argentina. En Chile tengo que ir a Isla Negra, a visitar la casa donde el poeta murió, no ya de ninguna enfermedad, sino de ver como los militares daban un golpe de estado y derrocaban al primer gobierno socialista elegido democráticamente en Latinoamérica. En fin, el mundo no está ahora mejor que antes. En aquel entonces EEUU apoyó en la sombra el levantamiento militar, ya que no les interesaba que los países latinoamericanos dejaran de ser repúblicas bananeras dónde ellos pudieran robar impunemente. Ahora, EEUU sigue una política similar, pero ya a cara descubierta, pues que más da ya, si todos sabemos de qué pie cojean...

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