Foto 1: El encuentro. Talita empieza a sacar la mala leche (que no podía más que tener siendo yo la dueña) y mira amenazadoramente a Maligno (con las orejas para atrás), mientras éste se limita a investigar con precaución.

Foto 2: Con precaución. Dormidos juntos, pero no revueltos. Todavía hay cierta precaución de los dos, Talita acostumbrada a ser la dueña y dándole exactamente igual el estar en otra casa; y Maligno que es el rey... en fin, durmiendo no se pelean.

Foto 3: Juntos y revueltos. La foto es una pose obligada por mí, que conste. Todavía no terminan de entenderse, las cosas como son. Maligno quiere tema con Talita y esta se defiende a mordiscos y zarpazos... en fin, Maligno intenta hacer gala de masculinidad arrolladora y Talita es una estrecha, qué remedio ;)

5 comentarios:
En la foto 1, les brillan los ojos... Que acongoje...
Así se hace, mis hijas locas por una gatita... la madre que le entusiasman los gatos y tu mostrándonos fotos... bien hecho... ahora no se como negarme :P
Besos de una maia.
Qué guapa tu gatita, y Maligno también por supuesto!! Por lo menos aguantan uno al lado del otro. Yo intenté meter una gata en casa y mi gato casi se la come (literalmente). Menos mal que conseguí dar la gata a una amiga, o sería la cena del mío, sigh!!
Liss
Que envidia!!! Me encantan los gatos, pero aquí no me los dejan tener. Disfrútalos.
P
Mira que me gustan, pero mi nariz sólo me permite verlos como fábricas de ácaros... pena.
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