22 marzo, 2007

La deformación del problema de la vivienda

Acabo de leer en El País una entrevista que me ha cabreado, y que me ha vuelto a demostrar lo tergiversados que pueden ser los hechos, visto desde ciertos puntos de vista. La entrevista en cuestión es a Fernando Martín, presidente de Fadesa. El País la titula del siguiente modo:

Estoy a favor de los minipisos porque hay que hacer viviendas que se puedan pagar

Curiosa afirmación. A mí me daría vergüenza afirmar eso, pero imagino que él lo hace desde la impunidad que le da el dinero. Sé lo que cuesta construir un piso, o, mejor, lo que cuesta un m2 de piso. En función de las calidades, el m2 está en torno a los 500-700€. A esto habría que sumarle el precio del suelo, evidentemente. No sé a cuánto está el m2 de suelo en la Comunidad de Madrid, pero lo que tengo claro es que derogaría todas las Leyes del Suelo del país, que son las que finalmente contribuyen en gran medida al encarecimiento de los pisos, a la especulación, y a la situación vergonzosa que se vive en este país. Pero ya hablaré sobre la Ley del Suelo en otro post.

Volviendo a la entrevista, el sr. Martín se atreve a presentarnos la ley de la oferta y la demanda como si fuera un ente aislado, que no se viera influido por otros condicionantes sociales, económicos o laborales; esto es, la gente demanda pisos pequeños, ergo tenemos que ofertar pisos pequeños. Qué falacia tan grade.

Asumo que el sr. Martín no es tonto. Si ha llegado a donde está habrá sido en parte por una buena estrategia que denota inteligencia, y en parte por una falta de escrúpulos que denotan frases como la siguiente:
P. ¿Y le parece ético que los inmobiliarios hayan amasado fortunas a costa de que las familias estén más endeudadas que nunca?

R. Lo importante es que lo que tengas repercuta en al sociedad. Todos los beneficios los he revertido en la empresa. Por tanto, generan más empleo y das a la sociedad aquello que he recibido de ella. Hay que devolver a la sociedad lo que te ha dado. Y de la única forma que no se le devuelve es disfrutándolo uno mismo. No tengo ni fincas ni barcos ni aviones, ni quiero ni me interesa.

Por tanto, el sr. Martín no es imbécil. Sabe que si la gente demanda pisos pequeños es porque no puede pagar un piso grande, y no porque la gente quiera vivir en pisos pequeños. Va en contra de todo sentido de la lógica, pensar que una pareja joven demande un piso de 35m2 en vez de uno de 80m2.

La entrevista está salpicada de este tipo de perlas que denotan la falta de vergüenza de un tipo que se ha enriquecido a costa de una necesidad básica. Y termina con la mayor mentira de toda la entrevista, esa noticia que es un secreto a voces y que, por razones obvias, nunca van a admitir:
P. ¿Y la corrupción urbanística?

R. No hay un problema de corrupción. Y se corrige con transparencia y agilidad en los acuerdos urbanísticos de los ayuntamientos.

Sr. Martín, aquí, en petit comité no puedo menos que decirle que debería dejar de considerar a la sociedad en general como una gran masa de imbéciles profundos. Aquí, entre usted y yo, no me diga que no existe la corrupción urbanística. Que para cosas más pequeñas que un edificio de pisos, ya nos han pedido a nosotros que inflemos la liquidación de una obra en 30.000€ para poder sobornar al concejal que tenía que dar su visto bueno a la misma. No intente tomarme el pelo, que yo también ando en el mundo de la construcción y sé cómo funciona. Por suerte, estoy del lado en el que el mayor soborno que recibo es una invitación a una comida de Navidad pagada por una constructora.

Por suerte.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo ya no sé qué cosa me molesta más: si los hechos en sí mismos, o la manera de presentarlos. Voy a ir a buscarme unas orejas de burro, a ver si así soy más feliz.
Y este es sólo uno de los muchos peces que hay en este pantano.

Unknown dijo...

No me resultaría dificil defender el tema de los minipisos, pero desde la posición del Sr. Martin es totalmente diferente.

"Estoy a favor de los minipisos porque hay que hacer viviendas que se puedan pagar" puede ser defendible si no te cobrasen la barbaridad que te cobran por ellos.

Aunque desde su punto de vista, él no puede hacer que los pisos bajen de precio, pero puede hacer pisos accesibles a gente con menos poder adquisitivo. A los de medio-alto poder adquisitivo ya les tienen cogidos de las pelotas :D

Anónimo dijo...

Yo creo que se hacen minipisos porque hay gente que los demanda, pero no por su bajo precio... un piso pequeño tiene un valor, una utilidad.

Lo que no se hace es pisos "para gente con poco poder adquisitivo", porque esos sí que molan a todo el mundo: dejarían de venderse los otros.

Hay un mundo eterno de gente que sólo quiere un piso barato, sin más. Un techo. Precisamente por el hecho de que comprarse una casa, la que sea, es una pasada de pasta, y embarcarse a ello inevitablemente cambia la vida.

Anónimo dijo...

De interés: http://www.elmundo.es/elmundo/2007/03/23/madrid/1174669447.html