18 abril, 2007

Nuevo plano del Metro de Madrid

Recién llegada de Amsterdam, me encuentro con una sorpresa en el blog de Rinzewind: el diseño del actual plano del Metro de Madrid, con una trayectoria de muchos lustros, va a ser sustituido por un nuevo diseño, con aspiraciones de modernidad, que sin embargo, recuerda poderosamente a los planos de metro de otras ciudades europeas como Londres o Berlín. Lejos de alimentar la polémica de lo amigo que es el diseñador del nuevo plano de la todavía presidenta Esperanza Aguirre, o de los fastuosos 95.000€ que ha costado el proyecto, no puedo menos que intentar analizar los pros y los contras del plano desde un punto de vista de análisis del territorio.

Una de las indiscutibles virtudes que tiene el actual plano de metro es que permite una comprensión del territorio. Es decir, mirando el plano, una persona que conozca Madrid puede orientarse, saber que de Cuatro Caminos a Plaza de Castilla las distinas paradas están en Bravo Murillo, o que de Sol a Ventas por la línea 2 y de Ventas a Canillejas por la 5 todas pertenecen a la calle Alcalá. Visualmente es factible ver una aproximación a cómo dichas calles son en la realidad. Como muestra, una comparación del plano de la calle Alcalá que sale en Google Maps, y las dos representaciones de ese mismo trayecto:
metro-ahora-calle-alcala
La calle Alcalá en el actual plano del metro.

plano-calle-alcala
La calle Alcalá, según el callejero de Google Maps.

metro-nuevo-calle-alcala
La calle Alcalá en el plano del metro propuesto por la CAM.


Sin que el actual plano de metro sea una representación exacta de la realidad, sí que la esquematiza de una forma coherente, y práctica para el usuario. La frase no entiendo los planos que pronuncia mucha gente ante la imposibilidad de orientarse frente al papel, se debe en muchos casos más a un fallo de la simbología utilizada que a un gran problema de comprensión espacial en la sociedad.

Por tanto, es básico que el plano del metro sea usable por el usuario. Con esto me refiero, sobretodo, a que una persona que quiera saber, por ejemplo, cómo ir al aeropuerto desde Tribunal pueda hallar el camino más corto por simple intuición. Esto, que lo consigue el plano actual, es imposible de saber con certeza en el nuevo plano. La utilización de sólo líneas horizontales y verticales para la representación de unas líneas de metro que en casi ningún caso siguen esas direcciones es un grave fallo de concepto: lo primero que se debe saber cuando se diseña un plano es que debe representar una realidad. Un plano no es un cuadro de un museo que puede tener detrás una intencionalidad propia.

Lo fundamental de cualquier plano es que debe resultar útil, comprensible y lo más sencillo posible. Lamentablemente, el plano propuesto no cumple ninguna de estas condiciones, a saber:
  • No es útil, porque es necesaria información adicional para poder utilizarlo de manera óptima.
  • No es comprensible, puesto que no representa una realidad.
  • Y no es en absoluto sencillo de leer.


Aparte de la representación de una realidad, otro de los puntos con los que estoy totalmente en desacuerdo en el nuevo plano es en la jerarquización de las estaciones de Metro. Es curioso, pero ¿realmente alguien cree que Guzmán el Bueno o Pacífico es más relevante que Atocha Renfe? Por lo que parece, quienes han diseñado el plano opinan que sí:
atocha-pacifico-nuevo vs. atocha-pacifico-ahora


Resumiendo, la propuesta de nuevo plano de metro supone un retroceso muy importante en la usabilidad del transporte público, muy en línea con la política del gobierno de Aguirre de aplastar todo lo público, ya sea sanidad, educación, transporte, o lo que se le pase por delante.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo en todo lo que dices, el nuevo mapa es lo peor de lo peor (pienso guardar la versión actual como oro en paño). Pero creo que se te va la olla en la conclusión afirmando que "se quieren cargar todo lo público" sólo porque el nuevo plano sea desafortunado.

Níniel Nielisse dijo...

La conclusión no es, en absoluto, el plano es malo ergo, se quiere cargar todo lo público, sino en su línea de cargarse lo público, ahora va a por el transporte, porque es obvio que la dificultad de utilización que supondría este plano, va en contra del uso del tte público.

Yami dijo...

Creo que el asunto es que Espe no va a propósito a por "lo público"; solo que la pobre es tonta, y no le da para más; y si entre col y col, su cuñado/hijo/sobrino/hijodelamante se saca un dinerito, pues mejor aún. Peeero, igual que en Pamplona, nos la merecemos, por bobos. (y eso que yo no votaba!! :P)

Anónimo dijo...

Hombre, la espe bastante tonta debe ser si quiere cargarse el transporte público haciendo un mapa chungo (si es que ella tiene mano en decisiones de esta índole, que lo dudo) porque es como querer matar un león con un cepillo de dientes.

No sé, a mi se me ocurren mil maneras de "ir a por el transporte público" mucho más eficaces que haciendo un plano poco usable :-D

Rubén dijo...

Algo falla en el argumento si gastarse 95.000€ en un nuevo plano de metro de tipo esquemático ( que por cierto es un borrador provisional, no el definitivo ) va contra el transporte público de la Comunidad de Madrid. Si la presidenta Esperanza Aguirre va ahora contra el transporte público, ¿para qué se han construido en los últimos años kilómetros de nuevas líneas de metro y metro ligero, docenas de paradas y se da servicio a barrios y municipios donde no lo había? Es una forma un tanto peculiar de cargarse un servicio público, ¿no? En todo caso criticaría que se esté primando la construcción de nuevas líneas frente al mantenimiento de las ya existentes, pero con la expansión demográfica que lleva Madrid en la última década no me parece una política en principio tan mala.

A mi no me convence el estilo de nuevo plano. La distorsión de la referencia espacial y geográfica es mayor que con el plano "de toda la vida", pero no creo que sea tan horrible. En el plano actual los nombres de las estaciones están tan apelotonados que a veces es dificil saber cual es. Prefiero mil veces el plano desplegable que representa directamente las líneas de metro y cercanías en el plano de la ciudad que se podía conseguir hace unos meses. Por supuesto que es mejorable y en mi opinión la mejora del plano actual no va por uno de tipo esquemático como se ha propuesto, pero vamos, sigo sin ver la relación de "quiero destruir el servicio público de transporte", algo ya de por sí bastante discutible, con el nuevo plano propuesto.

Níniel Nielisse dijo...

Eehmmm... 95mil€ en un plano es una exageración. Evidentemente, no se han gastado para que el plano sea super chachi, sino porque el diseñador es amigo de la Espe. Te digo yo lo que nos paga a nosotros el ayuntamiento por proyectos completos y que sí llevan mucho tiempo.

Por tanto la relación calidad-precio no está asegurada [a la vista está].

Sobre la construcción de las nuevas líneas de metro, es un claro tema electoralista, similar a la construcción de líneas de AVE a escala nacional. Construir y construir sin mantener lo que se tiene, lejos de ir a favor del transporte público va totalmente en su contra, porque la red de metro no es la nueva prolongación de la línea 3 o la nueva prolongación de la línea 1, sino la red en su conjunto, y la falta de mantenimiento crea cuellos de botella que definen la calidad del transporte público.

Por tanto, a la hora de ver la supuesta mejora de la red de metro no hay que quedarse en lo fácil, lo obvio, de se está haciendo más metro sino hacer un análisis en profundidad y reflexionar sobre qué red de transporte público queremos, considerada en su totalidad.