Hace ya algo más de un mes, hice mi primera visita a un médico especializado en endocrinología y nutricionismo. El objetivo era básicamente que me impusiera una dieta que mejorase los síntomas de mi hernia de estómago pero sabía que, indefectiblemente, dicha mejora iba a pasar por una pérdida de peso. No es que esté tremenda, pero mi Índice de Masa Corporal estaba por encima del valor máximo para ser considerado normal: rozaba los 26,5kg/m2.
Después de una analítica donde los resultados salieron casi normales (excepto el hematocrito, relacionado siempre con mis habituales problemas de ferratina en sangre) en lo referente, al menos, en colesterol, triglicéridos y azúcar. A la vista de estos resultados, el médico me impuso una dieta en la que eliminó todos los hidratos de carbono: pasta, arroz, patatas, legumbres, pan, queso, así como las grasas en forma de dulces, alcohol o bebidas con gas. Como compensación, mucha fruta (ahora tomo unas 4-5 piezas al día), mucha verdura/hortalizas (tanto en la comida como en la cena) y muchas proteínas (150gr de carne o pescado en la comida y en la cena). Por descontado, son 5 comidas: desayuno - almuerzo - comida - merienda - cena.
El objetivo era perder 2 kg en 2 semanas. Ayer estuve en el médico y ¡he perdido 3kg! Así que me he portado bien, a pesar de que me salté la dieta el sábado en la re-boda de Crisóphilax y parienta, en su vuelta de Egipto. Cierto es que el domingo pagué las consecuencias del pequeño exceso que hice... Mi IMC está ya en 25.28kg/m2.
Así que ahora tengo un nuevo objetivo: otros 2 ó 3 kg en otros 15 días. Aunque me temo que estos van a ser más duros de perder... Eso sí, voy a intentar hacer algo de ejercicio, y hoy he venido andando a trabajar. Son 3.5km aproximadamente, y he tardado unos 45min...
En 15 días os cuento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario