20 mayo, 2012

Israel, día 2

[email enviado originalmente el día 15 de mayo]

Buenas,

hoy mucho menos entretenido que ayer. Para empezar, no he visto ningún soldado. Ni ninguna arma. Una cosa muy desconcertante, después de estar viéndoles por todos lados desde que aterrizamos el domingo. También es verdad que hemos tenido día de oficina y reuniones y eso da mucho menos juego.

A pesar de todo, se ven cosas interesantes. Hoy me he dado cuenta de la cantidad de banderas de Israel que hay por todos lados. En algunos sitios es como si una bomba banderil hubiera estallado y se hubieran enganchado de cualquier sitio y de cualquier manera. Hasta la gente normal la lleva en el coche. 

Al final he estado en Tel Aviv hoy. Pero podía haber estado en un café en Italia y me hubiera dado lo mismo, que he visto cuatro autopistas y mucho edificio moderno. Eso sí, he conocido al tío que mi empresa tiene contratado aquí y que es piloto de helicópteros cobra. De vez en cuando le toca hacer maniobras y se va a dar unos tiros por esos mundos de (su) dios. Un personaje, está claro. Era como una americano arquetípico de las películas, que nos contaba que estaba muy enfadado por que fue a Roma y no pudo conducir un Alfa Romeo. Que era como ir a Italia y no comer pizza. Me ha recomendado, si tenía tiempo, que me fuera a ver un centro comercial. Y yo que no, que prefería irme a Jerusalén, de tener tiempo. Y me ha recomendado otro centro comercial. Le he dado por perdido para la causa. También me ha dicho, como todos, que este es el mejor país del mundo. Es algo que lo llevan grabado a sangre, supongo: es el mejor país, la mejor gente (los judíos) y donde mejor se vive del mundo.

Entrantes para tres personas. Luego trajeron un plato gigante de carne.

El postre: un té con nueces y baklava
He vuelto a comer comida "típica": como en un árabe. Además, se llamaba Petra, lo cual hacía aún más desconcertante que me lo vendieran como típico israelí. Pero me da que aquí lo fagocitan todo.

De lo que sí me he dado cuenta es de que este es un país de usar-y-tirar. En general, el concepto está implantado en cosas similares a las de España, pero han dado un paso más: lo hacen con los edificios. Ya he visto varios ejemplos de "nos mudamos a otro mejor por que este se cae a cachos". Y es que el concepto de "mantenimiento" es, cuanto menos, deficiente. Supongo que para llegar a una mentalidad de conservación hacen falta muchos años y este país está en mantillas.

Por otro lado, tengo que intentar averiguar qué ocurre con cierta parte de la población, que, según nuestros diferentes guías "viven del gobierno"; en general, se trata de la población más religiosa y, por ende, la más pobre del país: judíos ultraortodoxos de ciudades como Modin Ilit o musulmanes de zonas como Hura o Dimona. 

Poco más, que imagino que el rollo autobusero interesa poco. Ya os dije que había sido menos entretenido que ayer. Quizá mañana sea distinto, que vamos a ver la estación de autobuses de Tel Avivi, donde me han dicho que viven una colonia sudanesa, y que, además, debe ser muy espectacular: tiene, al menos, siete plantas para arriba.

Shalom!

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