Leo en
El País la siguiente noticia
Un nuevo trasvase del Tajo al Segura sitúa al Gobierno ante una guerra del agua. El gobierno de las regiones de Alicante y Murcia pide que se trasvasen 120 hectómetros cúbicos con urgencia para
salvar los frutales. La Junta de Castilla-La Mancha exige que no se envíen más que los 30 hectómetros necesarios para abastecimiento de la población.
Haciendo un
número gordo y considerando el estándar de dotaciones para abastecimiento que se utiliza ahora mismo en planeamiento urbano, es decir, unos 250l/hab.día y teniendo en cuenta los habitantes que tiene Castilla-La Mancha (un millón setecientos mil, aproximadamente), esos 90 hectómetros cúbicos
para riego servirían para abastecer a la región durante unos 7 meses... aunque no toda Castilla-La Mancha se abastece del Tajo, claro. A esto se le suma que la Junta ha puesto un helicóptero para
espiar las reservas de agua de la región costera y han llegado a la conclusión de que tienen almacenados 150hm3 en balsas, es decir, un 60% más que el agua que están pidiendo. Además, en ese mismo informe se habla de que ha aumentado la superficie de riego de 91.563 hectáreas regadas en 1984 a 225.356 en 2003, un aumento prohibido por ley.
Me tacharéis de insolidaria, pero empezamos a tener retenciones por el sur. Es la peor sequía en 60 años, según claman las portadas de los periódicos, y ya en el 95 pueblos de los alrededores de Ciudad Real tenían cortes de agua de 22 horas diarias... la daban de 18.00 a 20.00; en Ciudad Real capital la cortaban de 12 de la noche a 8 de la mañana, y porque el hospital y demás organismos la necesitaban. A eso hay que sumarle los métodos de riego que se siguen utilizando en la costa, muy deficitarios en cuanto a aprovechamientos hidráulicos.
No voy a negar que en Castilla-La Mancha tampoco somos los ahorradores del milenio: por alguna razón, a mi modo de ver incomprensible, se siguen proyectando
campos de golf, con el consiguiente gasto de agua que suponen. Pero esto, dentro de ser malo, es similar en cualquier región española (y la costa alicantina y murciana no se salva), por lo que estaríamos en igualdad de condiciones.
Esta noticia, por cierto, me trae a la memoria la aparecida hace relativamente poco en los medios de comunicación:
El 19,4% del agua se pierde en fugas de la red de distribución. Aunque le periódico lo achaque básicamente a agua perdida por roturas y fugas, lo cierto es que cuando las empresas de abastecimiento hablan de porcentajes de pérdidas, se refieren a agua no facturada. Es decir, la que se pierde por roturas y fugas, pero también la que es utilizada para riego de parques y jardines (los Ayuntamientos muchas veces obtienen ese agua sin pagar, puesto que la red de abastecimiento es de propiedad municipal y las empresas trabajan en régimen de concesión), o la que es utilizada por los bomberos, por ejemplo.
El problema de subsanar las pérdidas en las redes de abastecimiento es complejo y en absoluto barato. No justifica su precio la renuncia a la reparación del sistema, pero sí justifica la reparación gradual del mismo. Además, existen complicaciones técnicas muy importantes que complican sobremanera estas reparaciones: cimentaciones cercanas a tuberías, por ejemplo, o sistemas en
espina de pez (si se corta en un punto se deja sin suministro a una zona entera). Lo ideal sería sustituir gran parte de la red existente, obsoleta ya y que es la que más problemas supone en cuanto a pérdidas, pero es materialmente imposible.
El Canal de Isabel II, que abastece Madrid, es el que menos pérdidas tiene en España. Está modernizando sus sistemas, informatizándolos, controlándo embalses, canales y puntos críticos mediante SIG, y aún así, ve imposible bajar del 10% de pérdidas... y es que el agua no es tan fácil de controlar y menos cuando va a presión..
En fin, blogs e ingeniería en sus pantallas, señores ;)