Celebrar la comunión cuesta 3.500 euros.
Y eso que no dice cuanto cuestan los bautizos, que si no... otro tanto que pienso ahorrarme.
Lo que más pena me da no es la imbecilidad de los padres, sino la convincción de que la mayoría de los niños no hacen la comunión por un auténtico sentimiento de fe sino por los regalos, la comida, y por ser el centro de atención ese día.
4 comentarios:
Y las niñas lo hacen también por el vestidito.
Como tú dices, lo peor no es lo que cuesta, que desde luego es una burrada, sino que no se hace por compartir con tus allegados la emoción de haber recibido un nuevo sacramento, sino que es un tema consumista más. Y el niño que no hace la comunión ni invita a todos sus amiguitos es un raro y un rata.
¡Saludos!
svetlaVaya topicazo de post!!
Un padre imbécil.
jm, el primer paso es reconocerlo. Si, además, te haces mirar el tema de la imposición de una religión a menores por un psicólogo, será el segundo paso hacia la recuperación.
Sí, aunque esperar que un niño de siete años tenga profundos sentimientos religiosos es mucho esperar... :)
Yo les dije a mis padres que no quería comulgar. Se ve que el que me tenía que convencer con lo de los regalos no supo hacerlo suficientemente bien! jejeje
Publicar un comentario