En Coimbra estamos en un hostal que está muy limpito y en el que son todos muy hippies, la verdad. Salones comunes, piscinita, fruta disponible a todas horas para picar en la cocina, y unos recepcionistas muy agradables. Como no podíamos hacer check-in al llegar, hemos dejado los trastos (y aparcado el coche en una calle sin SER) y nos hemos ido a ver Coimbra. Llevábamos dos misiones, made in Pablo: ver la biblioteca de la Universidad y las ruinas romanas. Sólo hemos podido desbloquear una de las dos: el museo donde están las ruinas está parcialmente cerrado y no hemos entrado.
Pero sí hemos visitado la universidad. Aunque nos hemos enterado de que es un poco mentira: originalmente estaba en Lisboa y unos años después se la trajeron aquí. La verdad es que la zona de la universidad es muy majestuosa, en el punto más alto de la ciudad. Y la entrada a la biblioteca / capilla / diversas salas merece la pena, aunque cueste 7 euracos. Hemos leído que los libros, todos anteriores al XVII, se conservan no sólo gracias a unos muros estupendos (2,11m), sino a que tienen allí viviendo una colonia de murciélagos que se comen a los insectos. A mí me ha dado mucho ascozo, y me he acordado de todos los que tenemos en Ciudad Real, y a los que despreciamos a diario por ser unas ratas con alas. Probablemente, Pelu sería muy feliz en esta biblioteca >_<
También hemos estado en la cárcel. A yami casi no la dejan salir, pero como han visto que hablaba portuñol con buen acento, pues ni tan mal, le han terminado dando un salvoconducto. Dura 5 días así que más nos vale salir pronto del país.
Por lo demás, Coimbra es una ciudad bonita, pero llena de cuestas. Yo voy a hacerme emprendedora, que eso se lleva mucho, y voy a hacer una tirada de planos de la ciudad en los que se incluyan las curvas de nivel. Me voy a forrar. En serio, aquí lo relevante no es encontrar la distancia más corta entre dos puntos, sino la que tenga menos pendiente. Es que ni google tiene disponible el mapa de relieve de este sitio. Eso sí, todo lo que no quemamos ayer en el parque natural lo hemos desgastado hoy por aquí ;)
Hemos visto un par de catedrales, también, aunque a mí no me han convencido mucho y menos después de ver la de Braga, que era muy impresionante. Y, además, aquí nos cobraban por entrar... y eso va en contra de mi religión, más cuando lo visten de "donación".
La tarde la hemos echado en ir a ver el antiguo convento de Santa Clara, en la otra orilla del río Mondego, y en darnos un paseo por el parque fluvial que tienen. Lástima no haber llevado los bañadores a mano, con el calor que hacía, la humedad brutal y el solecito apetecía mucho darse un baño. Tendrá que ser en Lisboa.
Por cierto, para los que me preguntan por email: los portugueses son feos. En serio. No estamos detectando en ningún caso un mayor porcentaje de chicos guapos. Ni de coña. Que quizá estén todos en el Algarve y por esta zona pues no se ven tanto... no lo sé. En fin, que veníamos nosotras muy ilusionadas, pero nada de nada.
Otra cosas que me está llamando la atención es el IVA. El tipo general es altísimo, el 23%, pero lo que estamos detectando es que lo aplican con más criterio que nosotros. Por ejemplo, es el tipo que se aplica a restaurantes, que al final comer fuera es un lujo, mientras que pasar a ver la biblioteca estaba exento de pagar IVA (lo ponía en el ticket). Tengo curiosidad por saber cuál es el tipo de los libros o de los cuadernos, pero a priori parece más racional que en España. Eso sí, en la gasolina nos han dado un buen bofetón: 1,57€ el litro de diesel, y 1,77 el de gasolina O__O
Esta noche saldremos un rato por Coimbra, con el objetivo de ir a escuchar unos fados, que también nos lo ha recomendado Pablo. Quizá terminemos llorando de la pena que nos dé todo, pero será por una buena causa: después de todo, hemos vivido por encima de nuestras posibilidad, también en Portugal.
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