La verdad es que es una continuación lineal de la primera parte. No sorprende como la primera, pero tiene bastantes golpes graciosos. Yo me divertí mucho, y además ayer me di cuenta de pequeños detalles en los que no había caído la primera vez :)
Por supuesto, el objeto de mi amor es El gato con botas... esa carita tan graciosa, ese acento andaluz... si al final terminaré enamorándome (en serio esta vez) de un andaluz que cecee o sesee horriblemente y al que no se le entienda hablar casi ;) Lo curioso es que a mi me suelen preguntar si soy andaluza por el acento :? Y vale que naciera en Córdoba, pero llevo viviendo 22 años en Ciudad Real...
En fin, os dejo un fotito de mi último amor ;)
Es tan süss!! Por supuesto, Maligno no se ha dejado poner botas... si es que...
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