06 junio, 2005

El estado de las autonomías (o como hacerlo mal recurrentemente)

Asumo que las transferidas competencias han traído mejoras sustanciales a la población; lo asumo porque no tengo manera de evaluar que no haya sido así, ni me considero en ningún caso portadora del sentir de la mayoría. Puedo afirmar, sin ningún género de duda, que a mí me ha traído más quebraderos de cabeza que otra cosa: una ley del suelo común para todo el reino, una ley de suelo específica para cada comunidad; una ley de protección ambiental estatal, diecisiete leyes de protección ambiental autonómicas. Para más inri, sólo encuentro la Lei de ordenación urbanística e protección do medio rural de Galicia en gallego... En fin, una larga serie de leyes duplicadas que entorpecen en gran medida la fluidez de los trabajos, y que en definitiva, sólo son los mismos perros con distintos collares... pero eso sí, lo importante para la Administración de turno es el collar. Y, por cierto, no me olvido que por encima de estas leyes, está la legislación comunitaria, por eso de que pertenecemos a Europa. Por tanto, tenemos ya tres niveles distintos de legislación. Pondré un ejemplo... en cuanto a aguas residuales urbanas:
  • DIRECTIVA 91/271/CEE del Consejo, de 21 de mayo, sobre tratamiento de aguas residuales urbanas.
  • REAL DECRETO-LEY 11/1995, de 28 de diciembre, por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de aguas residuales urbanas (BOE 30 de diciembre de 1995).
  • LEY 17/1984, de 20 de diciembre, sobre régimen del abastecimiento y saneamiento de aguas en la Comunidad de Madrid.

Mención especial merece las fechas de las distintas legislaciones, como para poder cumplirlas todas de golpe.

Aunque parezca mentira, este post no iba sobre niveles de legislación, pero es que una se emociona muy fácilmente y se le va la mano con los preliminares (ejem).

Este post iba sobre oposiciones. Más concretamente, sobre oposiciones de magisterio, que están al caer, puesto que faltan, escasamente, 15 días. Cuando las competencias no estaban transferidas el examen era único para toda España. Lo cual implicaba que siendo de Burgos podías acabar dando clase en Huelva, circunstancia que no tendría, en principio, nada de malo. Actualmente, competencias transferidas mediante, los exámenes de oposición de magisterio son propios de cada autonomía. Obviando la cuestión de la multiplicidad de exámenes y de formas de evaluación, nos encontramos con que una persona (mi hermana, en este caso) debe apuntarse a más de un examen si quiere aumentar sus posibilidades. Debe pagar las tasas de más de un examen para tentar con más gracia a la suerte. Las tasas se pagan al inscribirse, en enero o febrero. Las tasas se pagan cuando la fecha del examen está sin anunciar. Llega el mes de junio y salen las fechas: 23 de junio, tanto en la Comunidad de Madrid como en la de Castilla-La Mancha. Mismo día, mismo examen, imposible presentarse a los dos.

La coincidencia de fechas no puede ser casual. Lo cual me lleva a reflexionar para intentar buscar una razón lógica y medianamente pragmática sobre las razones que pueden llevar a esta casualidad. La línea de pensamiento que sigo es la siguiente:
  1. ¿Cuál es el objetivo primero de un examen-oposición? A mí entender, la única manera de justificar este procedimiento es la búsqueda del mejor candidato para ocupar un puesto, en este caso, una plaza de maestro en educación infantil en un colegio público. Ojo, no voy a entrar en el análisis del procedimiento, porque no lo veo relevante para lo tratado.
  2. ¿Cómo puede conseguirse este objetivo? Según la normativa vigente, sometiendo a un examen común a los candidatos a ocupar dicha plaza, y poder evaluar de esta manera la aptitud para el trabajo en cuestión.
  3. ¿Y dónde se encuentra ese, digamos, candidato óptimo? No es posible saberlo a priori. Pero por lo que opinan los consejeros de educación de Madrid y Castilla-La Mancha (al menos), se encuentra en su comunidad autónoma. Y por tanto, lo mejor es poner el máximo número de trabas posible a los hipotéticos candidatos de otras comunidades, porque si ya sabemos que el mejor es el nuestro, ¿para qué vamos a corregir más exámenes?

(Nótese el evidente tono de sarcasmo bilioso que desprende el punto número 3.)

Como de costumbre en este país, los que se llevan la palma a la hora de destilar inteligencia son las comunidades con un idioma propio. No sé si es porque tener una segunda lengua da más capacidad de discernimiento, o simplemente que son un poco más hábiles o más generosos con sus ciudadanos, pero está claro que el País Vasco, Cataluña, Valencia y Baleares (no sé si Galicia y Navarra también, sorry) favorecen manifiestamente a sus jóvenes. Explicación: las oposiciones de magisterio, al contrario que cualquier otra, tienen una cadencia regular; cada año en verano se celebran las oposiciones de educación infantil y primaria o las de secundaria. Es decir, que las de infantil y primaria se celebran cada dos años... en 2005, en 2007, etc. Por tanto, aquí mi hermana (protagonista en la penumbra de este post, claro) puede presentarse cada dos años a una oposición, y en un único punto de la geografía española. ¿Y qué pasa con el País Vasco, Cataluña, Valencia y Baleares? Pues que también tienen las oposiciones de infantil y primaria cada dos años, pero, casualmente no coincidentes con las demás... es decir, son en 2006, en 2008, etc.

Esto implica algo en mi opinión totalmente intolerable en cuestión de igualdad de oportunidades: los hipotéticos candidatos de estas comunidades autónomas pueden presentarse sin ningún problema de fechas a los exámenes de, por ejemplo, la Comunidad de Madrid, mediando un año incluso entre los exámenes de su comunidad de procedencia y los de las otras comunidades a las que puede optar, sin que un candidato del resto del país, como mi hermana, pueda presentarse a los suyos. La explicación es sencilla: exigen saber las dos lenguas oficiales, cosa que me parecería estupenda si no fuera porque supone un agravio comparativo tal y como está la normativa vigente. Lo cual me lleva a plantearme qué hemos hecho mal en las comunidades con una sola lengua oficial para que ocurran este tipo de cosas.

¿Se deberían dar puntos por regionalidad para intentar eliminar este agravio comparativo? ¿Y eso no nos haría retroceder aún más en la eliminación de fronteras que se propone en esta nueva Europa? ¿Cuál sería la solución? Mi opinión es que, en primer lugar, se debería dar la oportunidad de que una persona se pudiera presentar a varios exámenes en el mismo año, procurando que no coincidieran en fechas. En segundo lugar, las comunidades deberían ponerse de acuerdo para que hubiera oposiciones a todas las especialidades y a todos los ciclos todos los años. Es decir, que si este año se celebran en Madrid y Andalucía (por ejemplo), el año que viene se celebrasen en Castilla-La Mancha, Extremadura y Castilla y León. Que todos los años los hipotéticos candidatos tuviesen, al menos, una oportunidad, y no que la tengan, como ocurre actualmente, sólo los nacidos en comunidades con dos lenguas oficiales.

La solución pasaría también por dejar de mirarnos tanto el ombligo en este país, y pensar que lo nuestro es siempre lo mejor. Me acuerdo de una canción de Sabina que dice "...y es que hay que viajar, antes de opinar, ¿o todos los vascos van con metralleta? Pues no, mire usted. ¿O están todos locos por ser de la ETA? Mire usted, tampoco..."

En cualquier caso, suerte a mi hermanica, que ha estudiado mucho y se lo merece... y si no, a estudiar el segundo año de Psicopedagogía y a irse otra vez de erasmus, que eso siempre viene bien... que ya llegará 2007 para que haya nuevas oposiciones hispanoparlantes...

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que tu propones es lo lógico y razonable. Pero claro, lo lógico y razonable no vale nada cuando andan de por medio los "hechos diferenciales" de los de siempre y de su fascio lingüístico.

Las transferencias de las competencias no han traído mejoras sustanciales, o si no pregúntaselo al motorista accidentado al que le negaron hospitalización en el país vasco (donde se encontraba el hospital más cercano) y hubo de hacer más kilómetros de la cuenta en ambulancia para que le acabaran internando en Laredo. Ole.

Para lo único que han beneficiado las transferencias es para que haya más mamoneo y que se pueda mangonear a gusto cada cual en su coto privado sin que el gobierno pueda meter las narices en ello.

LatinLose

Txapulín dijo...

¡Vaya! Este tema me suena..., pero permítanme que no entre al trapo esta vez, ni con una ni con otro.

Hoy no tengo ganas, que mañana me toca empezar a tragar con el hecho diferencial húngaro ;)

Anónimo dijo...

Ya que soy la inspiración de transfondo de este post, me veo llamada a declarar...
No sin antes dar mil gracias a mi hermana defensora del pueblo y de su hermana, claro, aunque sólo sea por que su manifiesto garantiza en cierto modo el mantenimiento de un Pelu Amor Son Son (para que tu la bailes, son son, para cantarlas al viento, son son...) cuidado al, casi, 100% y con todas las necesidades afectivas cubiertas...

El caso, que sí, que es una gracia lo de las oposiciones y que debería hacerse como el MIR, con validez nacional. Y que lo peor, a parte del mamoneo autonómico..., es que no es una oposición, sino un concurso-oposición, donde no se trata de aprobar, sino de ser mejor que los demás. Luego te encuentras a gente quejándose porque no ha "aprobado", cuando no vas persiguiendo un cinco, sino superar el nivel del resto de los opositores. Y claro, como la prueba no es, ni mucho menos, objetiva, la evaluación de tu esfuerzo se reduce a una opinión personal (que vete tu a saber cómo se han levantado los miembros del tribunal ese día, con qué ojos te miran, y encima a sabiendas de que sus vacaciones de verano no empiezan tan pronto como les gustaría...)

En fin pilarín, si no me las saco este año ya veremos el siguiente, aunque más le valdría a la Comunidad Autónoma de Madrid tenerme en sus listas, porque hay cada cazurro/a ejerciendo el magisterio por ahí que mare meua (y que conste que me podría presentar en Cataluña, pero no me apetece)

Un beso hermana, y da gracias que no sufres mis días pre-examen, que además se juntarán con los pre-menstrual (informo), lo cual los convierte en la diversión más descontrolada que ha gozado este dulce hogar en los últimos tiempos... Todo sea por acabar.

Anónimo dijo...

Al ser humano le gusta complicarse la vida... si es que cada dia me queda mas claro. Respira hondo y a por ello.

P

Anónimo dijo...

Tampoco yo entraré hoy al trapo. Pero hablar de ventajas a la hora de opositivar para un gallego por parte de alguien de Madrid... tiene su gracia :)

Níniel Nielisse dijo...

Akin, Txapu, como miembros de autonomías con dos lenguas oficiales, sois los que tenéis que entrar al trapo. Yo cuento las cosas como las veo, desde mi limitada perspectiva de habitante centropeninsular... así que os agradecería, y mucho, que contestáseis dando vuestro punto de vista...

Txapulín dijo...

Recuerdo que sacaste el mismo tema hace un año, más o menos, y ya te contesté. No creo que sea necesario extenderme más.

Anónimo dijo...

Hay un problema, y es que las oposiciones no tratan de dar igualdad de oportunidades a los ciudadanos (entonces tendríamos que reclamar que los peones sin EGB pudieran presentarse a oposiciones de fiscal), sino de ESCOGER a los (en teoría) mejores en ese trabajo. Los requisitos de las regiones con idioma propio sólo exigen lo que creen mejor para el trabajo directo con los niños, que es poder enseñar en dos lenguas. No se trata de discriminación, sino de selección...
Además, cada administración deberá juzgar cada cuánto es conveniente actualizar o ampliar su plantilla, porque recordemos que no es un derecho de los ciudadanos trabajar para la administración, sino un derecho de la administración elegir a sus trabajadores entre los mejores (lo mismo que una empresa privada...)

un saludo de un opositor