Este domingo Luiyo y yo hemos engullido esta miniserie: The lost room, emitida en Estados Unidos por el canal Sci-Fi. As usual, puede haber spoilers.
La serie comienza cuando el detective Joe Miller se encuentra con un inesperado objeto en sus manos: la llave de la habitación 10 del Motel Sunshine, que, utilizada en cualquier puerta, le da acceso a dicha habitación; para salir otra vez de ella, simplemente hay que ponerse en la puerta de la habitación y pensar en un lugar conocido, que tenga puerta... y se sale allí.
Sin destripar mucho más la serie, y sin hacer un resumen (que tampoco es el objetivo del post) paso a comentar algunas de las cosas que más me gustaron de The lost room. Una de las más importantes, a mi entender, es que consigue mantener el tono de intriga, durante los tres capítulos de una hora y media que dura en total la miniserie. Quizá al final flojea un poco, pero creo que eso es más consecuencia de la intención de los productores de dejar abierta la posibilidad de hacer una serie completa, que de un fallo de argumento.
No explica de dónde sale la habitación ni porqué han sido creados los objetos que se encontraban en ella y que ahora presentan extraños poderes. Estos objetos cotidianos van desde unas tijeras a un reloj, un bolígrafo o un peine. Hay algunos que no hacen nada útil, al menos en principio: el reloj de pulsera sirve únicamente para cocer huevos. Y hay otros que hacen muchos: el peine permite parar el tiempo durante 10 segundos. Esa dualidad consigue que el descubrimiento gradual de los distintos objetos sorprenda en muchos casos.
Lamentablemente, yo le encontré algunos fallos. Por ejemplo, no tengo nada claro el papel de Ruber, ni su declaración final cuando se va del hospital, aunque de nuevo creo que es producto de la posibilidad que han dejado abierta para hacer una serie completa. No queda nada claro quienes son La legión, o los distintos grupos en pugna por la posesión de todos los objetos.
Y luego hay un pequeño detalle que yo creo que no queda bien explicado en la serie: la huella dactilar en el espejo. Al principio, y no sé muy bien si guiada por la serie o por imbecilidad profunda mía, pensé que la huella había sido puesta a posteriori por uno de los coleccionistas, el que fue conserje del Motel Sunshine; luego me di cuenta, ya pensándolo, que esa huella tuvo que ser puesta a priori, puesto que cada vez que se abre la habitación ésta se ha reiniciado y vuelve a mostrar su aspecto original. Tiene sentido puesto que era el conserje del motel, pero me dio la impresión de que no quedaba del todo claro.
En cualquier caso, dejan muchas cosa en el aire, dejan totalmente abierta la posibilidad de realizar una serie completa, y ojalá lo hagan.
Mi puntuación: un 9 sobre 10 (no en FilmAffinity que allí todavía no la tienen). En IMDB tiene de media un 8 sobre 10. Muy recomendable, repito.
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