10 febrero, 2007

En la sociedad de la desinformación

Este jueves pasado realizamso la primera visita al nuevo Centro de Salud que nos han designado al habernos mudado hace sólo unos meses. En su momento, en agosto, cuando nos dimos de alta, solicitamos que enviaran nuestra historia clínica desde el anterior centro de salud, aunque la de Luiyo estuviera casi vacía. A mí me interesaba especialmente por un tratamiento de hierro al que me sometí entre julio y noviembre del año pasado. Mi médico anterior me iba haciendo análisis de sangre cada cierto tiempo para comprobar mi evolución; el último fue en agosto, cuando me ordenó que siguiera con el tratamiento hasta noviembre. Este jueves, y aprovechando la gripe de Luiyo, pedí cita yo también para someterme a una revisión.

Las previsiones eran óptimas: cuando llamé para pedir cita, me dijeron que en mi ficha del ordenador había una nota que ponía que mi historia clínica se había recibido, y que la señora operadora procedía a quitar dicha nota. Por la tarde, ya en la consulta, procedo a comunicarle al médico que vengo por una revisión de mis niveles de hierro, asumiendo que está leyendo en el ordenador mi historia; cual no fue mi sorpresa cuando me dijo que no, que mi historia clínica estaba vacía. Me enseñó la pantalla el ordenador y, efectivamente, sólo aparecía la cita del día 8 de febrero. Estupendo. Paso a contarle toda la historia del hierro, y le digo que solicitaré de nuevo mi historia clínica, puesto que mi antigua médico sí que la tenía en su ordenador.

Al salir, y al mismo tiempo que pido hora para la analítica, le comunico a las señoras de recepción que, a pesar de que había una nota en el ordenador diciendo que se había recibido mi historia clínica, debía haber algún error, porque el médico no la tenía. Reproduzco la conversación (A1 por auixiliar 1, A2 por auxiliar 2 -que se terminó metiendo en la conversación, y M por mí misma -o por Marta, si preferís-), que tenéis que leer desde el punto de vista de que yo sé que mi historia clínica la compone un archivo informático y un archivo físico, de papel:
M: Verá, es que necesito volver a demandar mi historia clínca del Centro de Salud Dr. Castroviejo, porque me ha dicho el médico que no ha llegado, a pesar de que ustedes me habían dicho esta mañana que ya estaba aquí.
A1: No, aquí no dice que haya llegado todavía.
M: Me lo dijeron esta mañana, cuando llamé para pedir cita; también me dijeron que como ya había llegado que quitaban la nota.
A1: Pues la habrán quitado, y estará abajo, en el archivo.
M: No, verá, es que me ha dicho el médico que él no la tiene.
A1: Bueno, es que ya no subimos las historias clínicas desde el archivo, lo tiene que solicitar el médico.
M (pensando en que se refiere a las cosas en papel): Sí, bueno, pero no ha llegado todo, al médico no le aparece nada en su ordenador.
A1: Bueno, es que las historias clínicas las tienen que teclear los médicos.
A2: Sí, nosotras no estamos aquí para eso.
M: No sé, no creo que tengan que teclear nada, si estaba ya todo metido, lo vi en el otro centro de salud.
A1: Claro, pero lo demás está en el archivo.
A2: Nosotas no tenemos que teclearlo.
M: Espere, espere, espere (con cara de estupefacción), ¿me está diciendo que para enviar mi historia clínica desde el otro centro de salud lo que han hecho ha sido imprimirlo todo y mandarlo aquí en papel.
A1: Claro, es así como se hace.
M: Pero si ya estaba todo en un archivo del ordenador, y usáis todos el mismo programa, ¿no tenéis una red que os comunique, o que os manden el archivo, o algo? Para que mi historia aparezca en el ordenador del médico.
A2: Pero es que eso no se hace así, y lo tiene que teclear el médico.
M: ¿Lo tiene que teclear otra vez?
A2: Sí, si lo que quiere es tener su ficha en el ordenador, lo tiene que tecelar otra vez, nosotras no estamos aquí para eso.
M: Entonces, si mi médico actual quiere consultar mi historia clínica para poder comparar mis análisis de sangre, ¿se la tiene que pedir con antelación a ustedes?
A1: Bueno, si lo quiere hacer sí, pero tenga en cuenta que sólo se envía lo que su anterior médico consideraba imporante.
M: ¿Cómo? ¿Hay partes que pueden haberse quedado allí, o haber sido destruidas?
A2: Aquí sólo nos llega lo que consideran allí importante.
M: Entonces, lo que tenía que haber hecho era haber ido allí, haber pedido mi historia clínica, haber cogido todos mis papeles ya impresos, y habermelos traído aquí yo misma, ¿no?
A1 (asombrada): No le hubieran dado su historia clínica.
M: ¿Cómo que no? Es mi historia.
A1: Es que la Ley de Protección de Datos impide que le demos esa documentación.
M: ¡¡Pero si son mis propios datos!!
A1: Sí, pero es que así evitamos que caigan en manos de terceros, ¿entiende?
M: Pues no, no entiendo nada. Bueno sí, entiendo que si nos volvemos a mudar, tenemos que hacerlo al mismo área que atiende este centro de salud, para evitarnos problemas. En fin, ¿me da hora para mi analítica completa de sangre y orina porque el médico no sabe nada de cómo estaba yo hace 3 meses?

Luiyo, que estaba a mi lado con cara de estupefacción también, puede confirmar que la conversación fue más o menos así. Así de absurda, así de dañina para mi opinión sobre los funcionarios en general y sobre el sistema sanitario público en particular, y así de nefasta para los intereses de cada paciente.

06 febrero, 2007

Como anillo al dedo

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Vía: tira cómica MAGOLA

The lost room

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Este domingo Luiyo y yo hemos engullido esta miniserie: The lost room, emitida en Estados Unidos por el canal Sci-Fi. As usual, puede haber spoilers.

La serie comienza cuando el detective Joe Miller se encuentra con un inesperado objeto en sus manos: la llave de la habitación 10 del Motel Sunshine, que, utilizada en cualquier puerta, le da acceso a dicha habitación; para salir otra vez de ella, simplemente hay que ponerse en la puerta de la habitación y pensar en un lugar conocido, que tenga puerta... y se sale allí.

Sin destripar mucho más la serie, y sin hacer un resumen (que tampoco es el objetivo del post) paso a comentar algunas de las cosas que más me gustaron de The lost room. Una de las más importantes, a mi entender, es que consigue mantener el tono de intriga, durante los tres capítulos de una hora y media que dura en total la miniserie. Quizá al final flojea un poco, pero creo que eso es más consecuencia de la intención de los productores de dejar abierta la posibilidad de hacer una serie completa, que de un fallo de argumento.

No explica de dónde sale la habitación ni porqué han sido creados los objetos que se encontraban en ella y que ahora presentan extraños poderes. Estos objetos cotidianos van desde unas tijeras a un reloj, un bolígrafo o un peine. Hay algunos que no hacen nada útil, al menos en principio: el reloj de pulsera sirve únicamente para cocer huevos. Y hay otros que hacen muchos: el peine permite parar el tiempo durante 10 segundos. Esa dualidad consigue que el descubrimiento gradual de los distintos objetos sorprenda en muchos casos.

Lamentablemente, yo le encontré algunos fallos. Por ejemplo, no tengo nada claro el papel de Ruber, ni su declaración final cuando se va del hospital, aunque de nuevo creo que es producto de la posibilidad que han dejado abierta para hacer una serie completa. No queda nada claro quienes son La legión, o los distintos grupos en pugna por la posesión de todos los objetos.

Y luego hay un pequeño detalle que yo creo que no queda bien explicado en la serie: la huella dactilar en el espejo. Al principio, y no sé muy bien si guiada por la serie o por imbecilidad profunda mía, pensé que la huella había sido puesta a posteriori por uno de los coleccionistas, el que fue conserje del Motel Sunshine; luego me di cuenta, ya pensándolo, que esa huella tuvo que ser puesta a priori, puesto que cada vez que se abre la habitación ésta se ha reiniciado y vuelve a mostrar su aspecto original. Tiene sentido puesto que era el conserje del motel, pero me dio la impresión de que no quedaba del todo claro.

En cualquier caso, dejan muchas cosa en el aire, dejan totalmente abierta la posibilidad de realizar una serie completa, y ojalá lo hagan.

Mi puntuación: un 9 sobre 10 (no en FilmAffinity que allí todavía no la tienen). En IMDB tiene de media un 8 sobre 10. Muy recomendable, repito.

05 febrero, 2007

Trabajo por objetivos vs. trabajo por horas

Entre mis compañeros de la oficina se ha estado comentado últimamente lo magnífico que sería que nos dieran la posibilidad de trabajar en casa un número de horas semanales (5 ó 10), con la obligación de hacer las demás en la oficina. Eso supondría un cambio radical en el modo de trabajar. El cambio más importante sería tener que realizar el trabajo por objetivos y no por horas, es decir, cada cual tener nuestras responsabilidades asumidas de plazos de entrega, trabajo a realizar, coordinación con otros compañeros, etc.

Este método de trabajo supondría trabajar de 9 a 15 o de 8 a 15 en la oficina, horas de estar con los compañeros, de coordinarse, de tener reuniones de trabajo. El resto de las horas, aquí o en casa, a elección de la persona. Muchas veces habría que estar aqui, sobre todo por la necesidad de utilización de los recursos de la empresa (impresora y plotter sobre todo). Pero muchas otras se podría estar en casa, disfrutando de una autogestión de la relación tiempo libre/tiempo de trabajo que debería ser un objetivo de la sociedad laboral actual.

En estos momentos, yo trabajo por horas y por objetivos, obteniendo los aspectos negativos de ambas formas de trabajo. Es fácil de explicar: debería currar 8h40min de lunes a jueves y 6h los viernes de septiembre a junio, y 7h durante julio y agosto. En mi horario oficial puedo entrar hasta las 9.30 de la mañana, tener hasta dos horas para comer y salir a partir de las 18.30. Por tanto, y considerando que nunca como en más de media hora, mi horario habitual suele ser de 9.00 a 15.30 y de 16.00 a 18.30. Es decir, unas nueve horas.

Este horario, que dentro de lo que cabe no está mal, sólo se cumple cuando no tengo ninguna entrega urgente. Es decir, sólo se cumple cuando trabajo por horas, y no por objetivos. Muchas veces, y teniendo en cuenta la cadencia habitual del trabajo de ingeniería, estoy en la oficina sin nada especialmente urgente que hacer, ya sea por depender de terceros, ya sea por haber terminado mi trabajo, ya sea por estar en un impass entre proyectos. No puedo irme sin cumplir este horario establecido, y tengo que estar aburrida esperando que lleguen las 18.30 para salir por la puerta.

Y está el caso contrario. De repente, aparece una gran carga de trabajo, las denominadas puntas de trabajo, que no se consiguen solucionar en el horario habitual; muchas de estas puntas se crean por una ineficaz planificación del proyecto, y por una sobresaturación de horas en la oficina en los estados iniciales del mismo. En cualquier caso, y sea cual sea la causa, en estos momentos de mi vida laboral paso automáticamente a trabajar por objetivos y no por horas. Y empiezo a salir bastante más tarde, o a entrar bastante antes, o a comer en la mesa.

Este modo de trabajo acarrea que se tienen los aspectos negativos de ambas formas de trabajo, como decía al principio. ¿La solución? Pasa por una concienciación de los empresarios en general, para llegar a una verdadera conciliación entre la vida laboral y personal, que permita el desarrollo óptimo de ambas. La posibilidad de hacer un cierto porcentaje de las horas como teletrabajo puede reportar serios beneficios a ambas partes, aumentado la productividad de las horas que se pasan en la oficina (y disminuyendo, por tanto, una cierta parte de gastos generales) y aumentado la calidad de vida de los empleados.

Sin embargo, es extremadamente complejo el implantar este tipo de jornada laboral en la mayor parte de las empresas. Gran parte de las causas de este problema pasa por la desconfianza que siente el empresario frente a su empleado: si no está en la oficina, no trabaja. Y asumo que esta desconfianza viene provocada en gran parte por la ineficacia de muchas horas de trabajo en la oficina.

Como muestra, un botón: estoy en la oficina, son las 19.30 de un lunes, y estoy escribiendo este post porque he terminado la entrega que tengo este miércoles (a falta de ver mañana por la mañana unos planos con el delineante), pero no me voy a casa porque este mediodía he tenido que salir 3 horas, y si me voy antes de las 20.00, no llego a las 8 horas que tengo que hacer hoy como mínimo; mañana, además, recuperaré los otros 40 minutos. Esto desemboca en que llego a casa cansada y de mal humor, sin ganas de hacer nada; y, además, habiendo perdido una preciosa hora metida en la oficina, donde ya sólo queda mi jefe, otro compañero que sólo curra de tardes y yo, que estoy publicando en el blog.

02 febrero, 2007

Diarios de las estrellas, Stanislaw Lem

En el smial de Hammo tenemos desde hace unos meses una actividad consistente en un debate literario. Una vez al mes, alguien propone un relato de poca extensión (todos tenemos mucho que leer y poco tiempo), y en la segunda reunión de cada mes, se comenta. En enero me ofrecí yo a moderar el debate, y elegí uno de Lem, el Viaje séptimo. Relato delicioso donde los haya, te echas unas risas.

Este relato está incluido dentro de un libro de relatos llamado Diarios de las estrellas donde el protagonista, Ijon Tichy, cuenta sus peripecias por el espacio. Uno de los que más me gusó fue el Viaje octavo, al cual pertenece el párrafo siguiente. La historia: Ijon Tichy es designado delegado de la Tierra en la Organización de Planetas Unidos, concretamente, en la reunión donde los tarracanos van a proponer que la Tierra forme parte de esta Asamblea Planetaria. Lamentablemente, el experto tarracano en asuntos terrestres ha sido requerido para volver a su planeta, y la persona que le substituye no tiene mucha idea de la historia terrestre, por lo que decide informarse interrogando a Ijon Tichy. He aquí el diálogo:
—Bien. Así pues, pronunciaré un discurso, dando relieve al alto nivel de sus logros, que les hacen dignos de tomar parte en la Federación Astral... Es, ya me entiende usted, una especie de formalidad un tanto antigua; no prevé usted ninguna manifestación contraria, ¿eh?
—No..., no creo —musité.
—No, seguramente. ¡No se dará el caso! Una formalidad, como dije, pero, en cualquier caso necesito unos datos. Hechos, detalles, ¿me entiende? Por cierto, disponen ustedes de la energía atómica, ¿verdad?
—¡Oh, sí! ¡Claro!
—Perfecto. Ah, es verdad, lo tengo aquí, el presidente me dejó sus apuntes, pero su letra, hm, pues... ¿Desde hace cuánto tiempo?
—¡Desde el seis de agosto de 1945!
—Muy bien. ¿Qué fue esto? ¿La primera estación energética?
—No —contesté sintiendo que me ruborizaba—, la primera bomba atómica. Destruyó Hiroshima...
—¿Hiroshima? ¿ES un meteorito?
—No, una ciudad.
—¿Una ciudad? —dijo, ligeramente inquieto—. ¿Cómo podremos decirlo...? —meditó un momento—. Mejor no decir nada —decidió de pronto—. Bien, bien..., en todo caso, me hace falta algo de lo que ustedes pudieran sentirse orgullosos. Hágame alguna sugerencia. Dése prisa, estamos llegando...
—E... e... vuelos cósmicos —empecé a decir.
—Esto es obvio. Si no los hicieran, no estaría usted aquí —observé con una viveza un poco excesiva para mi gusto—. ¿A qué dedican la mayor parte de la renta nacional? Trate de recordar alguna enorme empresa de ingeniería, la arquitectura a escala cósmica, rampas de lanzamientos de naves a base de gravitación solar, alguna cosa por el estilo —me sugería, pendiente de mi contestación.
—Si, sí, se construye, se construye —dije por decir algo—. El presupuesto nacional no es muy grande, se gasta mucho en armamentos...
—¿Armamentos de qué? ¿De los continentes? ¿Contra los terremotos?
—No... del ejército... de las tropas...
—¿Qué es esto? ¿Un hobby?
—No, un hobby, no... Conflictos interiores —farfulló
—¡Esto no sirve para una recomendación! —dijo, despectivo—. ¡Supongo que no vino usted aquí volando directamente desde las cavernas! ¡Los científicos terrestres deben de haber calculado hace tiempo que una colaboración interplanetaria es más provechosa que la lucha por el botín y la hegemonía!
—Lo han calculado, lo han calculado, pero hay motivos... de naturaleza histórica, señor.
—¡Dejémoslo! —dijo—. Mi misión no consiste en defenderles aquí como a unos reos, sino encomiarles, recomendar, nombrar sus méritos y virtudes. ¿No lo comprende?
—Lo comprendo.
[...]
—Hablare más bien de cultura. Del gran nivel que tiene. ¡Porque tienen cultura, ¿no...?! —me espetó de pronto.
—¡Claro que tenemos! ¡Y magnífica! —le aseguré.
—Eso está bien. ¿El arte?
—¡Sí, sí! Música, poesía, arquitectura...
—¡Ya ve! ¡Lo de la arquitectura es muy importante! —exclamó—. Tengo que apuntármelo. ¿Medios explosivos?
—¿A qué explosiones se refiere?
—Bueno explosiones creativas, dirigidas y controladas para la regulación del clima, desplazamiento de los continentes y lechos de los ríos... ¿Hacen ustedes estas cosas?
—Por ahora, sólo hacemos bombas... —dije, y añadí en voz baja—: Pero tenemos muchas clases de ellas: las de napalm, de fósforo, hasta las hay con gases tóxicos...
—No me interesa —dijo secamente—. Probemos con la vida espiritual. ¿En qué creen los terrestres?
[...]
—Creemos en la fraternidad universal, en la supremacía de la paz y la colaboración sobre la guerra y el odio, consideramos que el hombre debe constituir la medida de todas las cosas...
El tarracano puso un pesado tentáculo sobre mi rodilla.
—¿Por qué el hombre? —dijo—. No, mejor que lo dejemos. Pero todas sus creencias son negativas: negación del odio... ¡Por el amor de las nebulosas! ¿No tienen ningún ideal positivo?
Me parecía que en el vehículo faltaba el aire para respirar.
—Creemos en el progreso, en un futuro mejor, en el poder de la ciencia.
—¡Por fin hay algo! —exclamó—. Sí, la ciencia... no está mal, esto me sirve. ¿En qué ramo de la ciencia gastan ustedes más dinero?
—En la física —contesté—. En las investigaciones sobre la energía atómica.
—Ya veo. ¿Sabe qué le digo? Usted no abra la boca. Déjemelo todo a mí. Hablaré yo. Despreocúpese. ¡Animo!

Esto es sólo una pequeña muestra del talento narrativo de Lem. Aunque no he leído toda su obra, la experiencia ha sido francamente buena, y en concreto Diarios de las estrellas hace pasar unos ratos francamente divertidos.

01 febrero, 2007

Un ajedrez muy de aquí...

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Vía Luiyo, por email.

Campaña internacional Apaguemos todo

El otro día me llegó este email, vía mi padre:
Participa en a la mayor movilización ciudadana contra el cambio climático!
Diversas asociaciones ecologistas hacen un llamamiento sencillo a todas la ciudadanía: 5 minutos de descanso-tregua para el planeta: todos apagaremos nuestras luces el 1 de Febrero, de 19h55 a 20h00.

No se trata solo de ahorrar 5 minutos de electricidad este día sino de llamar la atención de la ciudadanía, de los medias y de aquellos que toman las decisiones sobre el despilfarro de energía y lo urgente que es pasar a la acción! 5 minutos de descanso-tregua para el planeta: no es mucho tiempo, no cuesta nada y eso mostrará a los candidatos políticos a las próximas elecciones de 2007 (en Francia y en España) que el cambio climático es un tema que debe tener peso en el debate político.

Porque este día 1 de Febrero? Ese día se publicará en Paris el nuevo informe del grupo de expertos en cambios climáticos de las naciones unidas. Aunque este acontecimiento tendrá lugar en el país vecino, no debemos dejar pasar esta ocasión de poner el foco sobre la urgencia de la situación climática mundial.

Hoy, Forges se hace eco de la propuesta:

2007-02-01-Forges


Así que ya sabéis, hoy 1 de febrero, todo apagado de 19.55 a 20.00... aunque no tengo ningún reloj analógico, ¿cómo sabré que ha pasado el tiempo? ;)

31 enero, 2007

¿Windows Vista irá mejor?

Porque es complicado. Mi Windows 2000 funciona sin tener programas instalados...

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Votaría al PSOE en las siguientes municipales...

...si no fuera porque su candidato ha decidido decir sandeces urbanísticas:
  • Peatonalizar el tramo de Gran Vía entre Hortaleza y San Bernardo. Qué bien, qué bonito, qué irreal. Antes de hacer promesas electorales con ninguna base técnica, hay que pararse a pensar en las implicaciones que tendría un proyecto de tal envergadura. La peatonalización de la Gran Vía traería consigo el cierre de una de las principales arterias de la ciudad. Y la peatonalización de una gran arteria sin un plan paralelo para intentar minimizar el uso del vehículo privado para los desplazamientos diarios de la población, sólo puede tacharse de sandez.

    Fijándonos un poco en un plano de Madrid, y teniendo en cuenta los datos de intensidad que proporciona el Ayuntamiento de Madrid, tenemos que circulan por el tramo objeto de estudio entre 45.000 y 50.000 vehículos diarios, alcanzando en la confluencia con Alcalá los 93.390. La desaparición de la movilidad rodada entre Hortaleza y San Bernardo supondría que esos 47.500 vehículos (por coger un valor medio) tendrían que moverse por otras vías. Volviendo a mirar el plano, ¿cuáles son las vías potenciales para absorber este tráfico?
    • Por el norte, el itinerario sería, claramente, el eje Alberto Aguilera - Sagasta - Génova, que en la actualidad está ya muy cargado con una IMD (Intensidad Media Diaria) de unos 60.000 vehículos, llegando a los 73.000 en la calle Génova.
    • Por el sur, la alternativa iría por el eje Alcalá - Mayor, actualmente en obras y con categoría de "Área de preferencia peatonal" según el Ayuntamiento; por lo que la alternativa realista sería el eje Ronda de Atocha-Ronda de Toledo, que de nuevo supera los 50.000 vehículos diarios.

    trafico-madrid

    Por tanto, y suponiendo una distribución del tráfico de 50%-50%, el eje norte se vería sobre saturado, con 83.000 vehículos diarios, y el eje sur llegaría a los 73.000. Si suponemos una distribución a mi entender más realista de 65% norte - 35% sur, basándonos en la proximidad del eje norte a Gran Vía, tendríamos el eje Alberto Aguilera - Génova superando los 90.000 vehículos diarios. Para que el tráfico fuera fluido se necesitaría una autovía, con enlaces a distinto nivel por supuesto, y con un mínimo de 2 carriles por sentido. Inviable.

    Evidentemente, esta es una simplificación importante del problema, pero creo que da una idea de la sandez que es proponer una peatonalización que no esté enmarcada dentro de un plan global de ordenación de la movilidad urbana, basado en un aumento de la importancia del transporte público, y una minimización de las facilidades al vehículo privado (léase, la M-30, que no es culpa del PSOE, pero que es ya inevitable).

  • Introducir de nuevo el tranvía en la ciudad de Madrid. Qué bien, qué bonito, qué ecológico, qué error. Desde mi punto de vista, reintroducir el transporte ferroviario de superficie en suelo urbano, cohabitando en las mismas calles con el tráfico tanto rodado como peatonal supone un gran error. Evidentemente, las voces que aplauden al tranvía como un transporte ecológico al utilizar energía eléctrica en vez de quemar gasolina tienen razón; y la tienen porque no voy a entrar en cómo se produce esa energía, pero eso es otra historia. El tranvía es menos sucio, menos ruidoso, pero es, lamentablemente, mucho más peligroso que los autobuses convencionales. Mi solución para minimizar las emisiones de hidrocarburos y minimizar, sobre todo, el peligro que supone el tranvía a los ciudadanos, pasa por implantar un medio de transportes que hace mucho tiempo no sé ve por las calles: los trolebuses.


    El problema básico que tiene el tranvía es el fundamento de cualquier tipo de ferrocarril: las ruedas de acero ruedan sobre carriles de acero. Este contacto rueda-carril es extremadamente deslizante: cualquier tren para frenar necesita una distancia muy superior a la de cualquier vehículo con ruedas de caucho de similares características. El contacto rueda-carretera es un contacto caucho-asfalto u hormigón que presenta unos problemas de deslizamiento muy inferiores. También necesita más energía para comenzar el movimiento, pero en caso de un frenazo brusco el trolebús frena y el tranvía no. Y en las ciudades los frenazos bruscos son frecuentes: niños que pueden cruzarse de repente por la calle, coches que adelantan por la derecha para ir más rápido, accidentes de circulación que invaden las vías, coches que se saltan semáforos, etc.

    Por tanto, si realmente quieren ser ecológicos manteniendo la seguridad vial (cosa que me parece fundamental), que utilicen trolebuses. La inversión en cableado de calles es la misma, pero se ahorra en la inexistencia de los carriles, así como en su mantenimiento. ¿Qué más se puede pedir?

30 enero, 2007

Boicot a las operadoras móviles

Vistos los anuncios de casi todas las compañías telefónicas de una inminente subida de precios al cambiar la tarificación de minutos a segundos, en varios foros se está proponiendo un apagón de todos los teléfonos móviles para el día 1 de marzo.

Sinceramente, y puesto que los precios van a subir bastante (mucho más que el IPC, y más que la vivienda, que ya es decir), a mí me parece una buena iniciativa. Como todas estas iniciativas, es básico que tenga una gran repercusión para que sea realmente útil. La noticia, en Menéame.

Así que aporto por aquí mi granito de arena, al difundirlo un pelín más. Y para los que queráis comunicarse conmigo el 1 de marzo, ya sabéis: teléfono fijo, o correo electrónico ;)

25 enero, 2007

No me lo puedo creer... II Parte

Tras el éxito hace pocos días de No me lo puedo creer..., y en lo que todos pensábamos que era una película finalizada, la nunca suficientemente aclamada por su inutilidad Casa del Libro nos sorprende con la segunda parte de esta serie:

Casa del Libro

Sí, señoras y señores, si pinchan en la foto y van a mi set de flickr se ve la fecha de ayer en el cuadradín rojo. Cuál no habrá sido mi sorpresa al ver entrar al de MRW en la oficina, abrir el paquete y ¡voilá! Ahora tengo dos veces Tormenta de Espadas, qué cosas.

Plan General de Ordenación Municipal

Hoy, en El Faro de Vigo:
2007-01-25 El faro de Vigo

- Mamá, en la escuela me llaman PGOM.
- Y cómo quieres que te llamen, con los años que llevas sin que te aprueben.



PS: Será deformación profesional, pero a mí me ha hecho mucha gracia...

24 enero, 2007

Los Santos Griales de la Ciencia, ¿de verdad?

Leí el otro día en Microsiervos un post titulado Los Santos Griales de la Ciencia; dicho post trataba sobre las cosas que más ansia encontrar la ciencia en estos años, y que aún no se ha obtenido. Entre estos griales están cosas como la vacuna del SIDA, el encontrar vida extraterrestre, o hallar una gramática universal.

Sin embargo, uno de los griales, y el que a mí más me ha llamado la atención, ha sido el crear una inteligencia artificial fuerte. Considerando que no es una idea original, y que no es extraño oirlo por ahí, incluso verlo en cine, ¿por qué me llama la atención? Imagino que si se ha leído Los Cantos de Hyperion (cuatro libros, y un relato) se entenderá fácilmente... para quien no lo haya leído, una somera explicación del argumento (ojo, puede haber spoilers): en un futuro no muy lejano, el hombre ha salido de la Tierra totalmente, y ha colonizado y terraformado otros mundos, en connivencia con una inteligencia artificial llamada Tecnonúcleo. Este grupo de IIAA le han regalado a la humanidad un prodigio tecnológico llamado teleyectores, y que sirve para ir de un mundo a otro sin pagar la llamada deuda temporal.

El tecnonúcleo, fuente de tantas cosas buenas, esconde una cara oculta cruel y extremadamente mala para los seres humanos. Por tanto, ¿realmente hay que buscar el grial de la Inteligencia Artificial a toda costa? ¿No estaremos jugándonos muchas cosas al intentar hacer de dioses?

Por cierto, recomiendo encarecidamente la saga Los Cantos de Hyperion. Yo estoy con el cuarto libro y me tiene MUY enganchada...

22 enero, 2007

United 93, de Paul Greengrass

United93 Ayer por la tarde estuvimos viendo esta película con ínfulas de documental sobre el secuestro del avión United 93 el 11 de septiembre de 2001. Para quien no lo recuerde, es el avión que se estrelló en mitad de Pensilvania, y que se supone que tenía como objetivo la Casa Blanca.

La película no está mal, consigue mantener medianamente la acción y entretiene bastante. A pesar de que se llama United 93, como la mitad de la cinta trascurre en los centros de control de tráfico aéreo, mientras hablan de los dos aviones que se estrellaron contra las torres gemelas. Curiosamente, en ningún momento se habla del avión que se estrella en el Pentágono, no sé muy bien si porque fue después de que el U93 cayera en Pensilvania o porque una vez que entran de lleno en los acontecimientos del vuelo se olvidan de lo demás, o porque no fue un avión lo que se estrelló allí, que teorías hay para todos los gustos.

Yo me quedé con la duda de que recordaba que los cazas habían salido mucho antes de que el U93 se estrellara. Al menos, tengo ese recuerdo de aquel 11S del año 2001, pero claro, lo estaba viendo rodeada de italianos, en la BBC, con poca información y nada en español. Según Luiyo, los cazas salieron después y es imposible que derribaran el avión desde el aire. Según yo misma, pues no lo sé, en principio se dijo que habían sido derribados, luego se desmintió, luego ya no se sabía qué había pasado exactamente.

En cualquier caso, tenía la curiosidad de ver la película y ha quedado catalogada como eso, una curiosidad de yankis valientes intentando salvarse a sí mismos y a su país, como de costumbre. Un 6 sobre 10 en FilmAffinity.

20 enero, 2007

Premio Malaprensa 2006

Soy lectora habitual de un blog que seguro que muchos conocéis: Malaprensa. Por si acaso, una somera explicación: básicamente dan cuenta de errores garrafales aparecidos en la prensa, en muchos casos por falta de un análisis crítico de la noticia, explicándolos y corrigiéndolos.

Ahora, Josu Mezo, el autor, acaba de convocar el Premio Malaprensa 2006, en busca de la peor noticia aparecida en los diarios en el año pasado. Así que os invito a pasaros por allí, leer las malaprensas elegidas y votar por una de ellas, a ver cuál gana:


A pesar de que las noticias son todas pésimas, yo no me he podido resistir a votar por Casarse por la Iglesia cuesta el doble que por lo civil, por uno de los datos que da la nota de prensa: Para ello se ha elegido un enlace religioso tipo con 150 comensales y uno civil con 75. ¿A alguien puede extrañarle que con este muestreo no sea el doble de caro casarse por la iglesia? ;)

17 enero, 2007

Temporal de frío en Estados Unidos

Leo hoy en elpais.es, que el temporal que asuela el noroeste de EEUU ha matado a 51 personas, debido, entre otras cosas, al hielo que ha conseguido romper los cables eléctricos. Ilustra la noticia, esta foto, motivo del post:
Temporal_Oklahoma


En mi opinión, una foto preciosa.

12 enero, 2007

No me lo puedo creer...

Tormenta de espadas


PS: La reclamación va a seguir su curso habitual, que una cosa no quita la otra...