11 de abril. Hoy se cumple un mes desde los atentados del 11 de marzo en Madrid. La situación en el mundo, lejos de mejorar, empeora paulatinamente. En Irak las cosas se están poniendo muy mal para los ejércitos invasores. EEUU no se da cuenta de que lo que tendrían que hacer sería dejarlo todo y volver a sus casas. La vida de la gente no tiene precio, y no puede ser comparada con el valor material del armamento y demás que haya sido trasladado hasta allí. EEUU y sus aliados no ha conseguido mejorar la vida de los iraquíes; lo peor es que no lo van a conseguir, porque su objetivo no es ese: ellos querían petróleo y es su problema prioritario. Increíblemente, hace poco, en La Primera dijeron una frase que me llenó de asombro; fue algo así como (no la recuerdo textualmente): "La guerra de Irak, que según el gobierno de EEUU terminó hace un año siendo la guerra más corta de la historia, todavía no ha terminado". Será que Urdaci quiere conservar su puesto ;)
Recuerdo que a estas horas, hace un mes, estaba aquí sentada, oyendo la SER y leyendo El País, El Mundo e, incluso, el ABC (hasta donde llegaría mi desesperado intento de tener noticias). Llamé a varios amigos, no a todos, porque el móvil empezaba a fallar, preocupada por su integridad. Por suerte, llamaron mis tíos para decir que ellos estaban bien físicamente. Se creó una lista para que la gente del entorno de la STE fuera añadiendo su nombre y todos nos quedáramos más tranquilos.
A veces me paro a pensar en las causas que nos han hecho llegar hasta este punto. Porqué estamos en guerra. En los periódicos hablan constatemente de terrorismo. No nos equivoquemos. Simplemente nos están pagando con la misma moneda. En los últimos días han muerto 450 personas (o eso han dicho, quién sabe si no son más) en Faluya. Más del doble que la gente que murió en Madrid. Nosotros, los españoles, por desgracia, participamos activamente en esta matanza. Sus inocentes mueren. Los nuestros también. Y todo por el ansia colonialista de un presidente y de su séquito. Y todo por conseguir petróleo. No nos engañemos, esta guerra no era para destituir a un dictador, por más sanguinario que fuera; hay mucho más repartidos por el mundo, pero ellos no tienen petróleo. Y nosotros ahí metidos. En mitad de la tormenta. Para no conseguir nada. Para únicamente ser causantes y receptores de más muerte, de más odio.
Hoy tocan las campanas. En la religión católica, es el día en el que resucita Jesucristo. Pero yo quiero pensar que el tañido de las campanas, hoy, 11 de abril, recuerda tanto a las víctimas del 11-M como a todas las víctimas que existen en el mundo.
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