08 junio, 2005

De perros y ratones

Debe ser que el verano consigue que mi capacidad de movimiento disminuya. Debe ser por eso que paso aún más tiempo sentada, y que me apetece más leer. He pasado una época que no sólo no escribía en el blog (no hay más que ver el mes de mayo), sino que leía poco, muy poco, y con bastante desgana, más por no aburrirme en el metro que por otra cosa. El caso es que al terminar Crímenes imperceptibles empecé un libro del que había oído hablar... ni bien ni mal, simplemente me sonaba: El curioso incidente del perro a medianoche.

Me está sorprendiendo, sí. Es un libro distinto, con saltos entre los capítulos que consiguen mantener una tensión extraña, porque realmente los hechos no son grandes hechos heroicos, épicos, memorables... son el día a día de un niño con algún tipo de retraso mental.

Su lectura me ha llevado a acordarme de un relato que leí hace bastante tiempo ya, titulado Flores para Algernon. Este relato describe, en primera persona y como si de un diario se tratase, las dificultades que Charlie Gordon (también discapacitado mental) encuentra en la vida diaria, y cómo cambia su vida cuando un grupo de científicos consigue curar esa discapacidad. Yo no conseguí encontrarlo en su día para poder comprarlo en España, así que os dejo el enlace del pdf por si lo queréis leer... es cortito y merece (mucho) la lectura*:
Flores para Algernon


(*) Al leerlo entenderéis un poquito mejor el título del post ;)

1 comentario:

Athelas dijo...

Un libro precioso el de Flores para Algernon. Por cierto no se si sabes que hay una pelicula hecha a partir del libro. "No encontre flores para Algernon" (Por cierto Algernon creo que era el ratón, no?). Francamente recomendable y de esas que de dejan varios dias pensando sobre la inteligencia vs felicidad.