Ayer se celebraron las elecciones con menor participación de la historia de España. No llegó al 46%. Eso me plantea una reflexión: ¿porqué la gente no acude a votar? De hecho, me encontré con dos amigos que al decirles que me había tocado mesa me dijeron: ¿de qué son las elecciones? El parlamente europeo, en Estrasburgo, es el órgano superior que dicta las leyes (más bien, son códigos que deben cumplir las leyes de cada país, pero al final es pizca más o menos lo mismo) de cualquier país de la Unión Europea. Y no sólo eso, es que ahora en el parlamento se está debatiendo una de las cuestiones más importantes en el futuro de Europa: La constitución europea. Y hay mucha polémica sobre cómo tiene que ser esta constitución.
Hasta hace bien poco, en el gobierno del partido popular, se abogaba por la inclusión de una referencia a los orígenes cristianos de Europa, con lo cual se tenía bloqueada totalmente la posible aprobación. Además, estaba la polémica sobre la modificación de poder, ya que España ha perdido 10 eurodiputados.
Pero a la gente no le preocupan estos temas. Tuvo más audiencia uno de los programas más patéticos que han puesto en la televisión que el debate entre los candidatos al parlamento. Y ayer, la participación no llegó ni a la mitad del electorado censado. Y no sólo en España, también en la Unión Europea la participación ha estado bajo mínimos. En los países de nuevo ingreso, ha rondado el 25%. Y en muchos de ellos lo triste es que han ganado los denominados euroescépticos. Y por supuesto, me ha llamado especialmente la atención lo ocurrido en Alemania: la SPD ha obtenido el 21% de los votos, frente a los ultraconservadores del CDU que han tenido un 44.5%. Y eso me hace recordar a Stoiber salir en la televisión vestido con el traje regional de Bayern (Baviera) para ir a hacer campaña electoral. O las declaraciones fascistas de Angela Merkel, que estuvieron a punto de costarle a Alemania un conflicto diplomático. Y esa gente ha ganado en Alemania... Pero claro, Schröder tampoco podía esperar ganar declarándose partido de izquierdas y teniendo una política de derechas, a base de recortar gastos sociales.
En España ha ganado el psoe por bastante poco. Únicamente dos diputados más que el PP, y eso a pesar de la alta abstención. De hecho, me ha resultado bastante sorprendente que pese a la baja participación haya ganado el psoe. Eso me demuestra que lo del 14-m no fue únicamente unos resultados marcados por las bombas. Que en este país ha habido una reacción frente a la rancia política que han desarrollado los populares. Lo cierto es que la baja abstención suele afectar mucho más a los partidos de izquierdas. El electorado de derechas es un electorado mucho más fiel (no hay más que ver a los gallegos después del prestige...) que el de izquierdas. Yo considero al electorado de izquierdas mucho más exigente.
Pero también es cierto que no apruebo el que la gente no vote. Considero que el votar no es un derecho, sino un deber. Es una manera de implicarse aunque sea ínfimamente en la política del país. Lo que no acepto, desde luego, es que gente que no haya ido a votar pueda quejarse a posteriori. Si realmente no te gusta ninguno de los partidos elegibles (y ya es complicado porque hay muchísimos), vota en blanco. Y si no, quéjate de la democracia, pero no te quejes del gobierno. En fin, este es un tema que daría para un post completo ;) Otro día más.
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